×
Alma Carolina Viggiano
Alma Carolina Viggiano
ver +
La legisladora es originaria de Tepehuacan de Guerrero, Hidalgo, es abogada por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y tiene especialidades en las materias civil, procesal civil y mercantil en la Ciudad de México, así como diversos diplomados en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y en el Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE). Ha sido secretaria general del PRI en Hidalgo y coordinadora estatal de campaña de Miguel Ángel Osorio. Anteriormente ha sido diputada local por el Distrito XV y diputada federal por el 01. Fue la primera mujer en prsidir el Tribunal Superior de Justicia de Hidalgo; fue integrante fundadora del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial. Fue coordinadora estatal de la Comisión Interinstitucional para el Nuevo Sistema de Justicia Penal en Hidalgo; secretaria de Planeación y Desarrollo Regional y secretaria de Desarrollo Social en la misma entidad. Escribir a: [email protected]

" Comentar Imprimir
08 Agosto 2016 04:13:56
Nutrición y lactancia en los pueblos indígenas
La semana pasada en un recorrido por las comunidades indígenas de mi distrito, en la Huasteca hidalguense, entre otras cosas que demandaron mi atención fue el caso de una madre indígena que me pidió apoyo para su hijita de apenas 4 años que a simple vista tenía muy baja talla y peso. Al mostrarme unos documentos el médico le diagnosticaba desnutrición crónica. Esto me llevó a reflexionar sobre este tema que sigue siendo una enorme prioridad en la agenda de nuestro país.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 14 de cada 100 menores de 5 años tienen desnutrición crónica, esto representa millón y medio de niños y niñas, sin contar a los que padecen anemia. Estos padecimientos se asocian, entre otras cosas, de manera determinante, a la disminución de capacidades mentales.

Por otro lado observé a madres de familia, también indígenas, amamantando en público, de manera muy natural, a sus hijos. Cuadro difícil de ver en las mamás de las grandes ciudades, donde pareciera hay mayores prejuicios al respecto.

En otro recorrido también observé algo muy lamentable. Varias mamás dándoles a sus hijos refresco de cola en un biberón. Esto sólo muestra el gran reto que tenemos para hacer conciencia en la población sobre la adecuada nutrición y buenos hábitos, especialmente en los primeros años de vida de un ser humano que determinan su futuro.

Según declaraciones de José Narro Robles, secretario de Salud, del 2012 a la fecha hubo una mejoría en la lactancia materna exclusiva ya que aumentó de 14.4 a 30.8%; no obstante, el porcentaje aún es bajo ya que se regresó a la cifra del 2006.

Por su parte, Mikel Arriola señaló que el Instituto Mexicano del Seguro Social ha reducido en 37.5% el uso de fórmulas lácteas de inicio para los bebés en los primeros meses de vida, al pasar de 3.71 millones de unidades adquiridas en 2012 a 2.32 millones en 2016, además, las fórmulas de seguimiento indicadas a partir de los 6 meses de vida registraron un decremento de 14.5%, esto debido a las acciones de promoción que favorecen la lactancia materna entre los
derechohabientes.

Por ello celebro estos logros alcanzados gracias a la medida implementada por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios al prohibir que en los hospitales se promueva el empleo de productos alimenticios que sustituyan la leche materna, a menos que el estado de salud del niño o la madre así lo requieran, así como la conciencia y difusión que el Gobierno de la República ha realizado para promover esta práctica en México.

Estas son buenas noticias. Hemos recuperado el terreno perdido frente a las estrategias de mercado de grandes empresas que producen y venden fórmulas lácteas. Esto nos debe llevar a disminuir las consecuencias del abandono de la lactancia, tales como enfermedades respiratorias o gastrointestinales, predisposición al sobrepeso, obesidad o desnutrición, cáncer de mama, entre muchas otras cosas.

Sin duda aún nos queda mucho por hacer, pero lo más importante es que estamos en el camino correcto, entendiendo que la lactancia es la mejor vacuna.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add