×
Alma Carolina Viggiano
Alma Carolina Viggiano
ver +
La legisladora es originaria de Tepehuacan de Guerrero, Hidalgo, es abogada por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y tiene especialidades en las materias civil, procesal civil y mercantil en la Ciudad de México, así como diversos diplomados en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y en el Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE). Ha sido secretaria general del PRI en Hidalgo y coordinadora estatal de campaña de Miguel Ángel Osorio. Anteriormente ha sido diputada local por el Distrito XV y diputada federal por el 01. Fue la primera mujer en prsidir el Tribunal Superior de Justicia de Hidalgo; fue integrante fundadora del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial. Fue coordinadora estatal de la Comisión Interinstitucional para el Nuevo Sistema de Justicia Penal en Hidalgo; secretaria de Planeación y Desarrollo Regional y secretaria de Desarrollo Social en la misma entidad. Escribir a: [email protected]

" Comentar Imprimir
15 Febrero 2016 05:10:04
Oportunidad de encuentro, comunión y paz
El fin de semana ha sido un bálsamo para la mayoría de los mexicanos, el tan esperado encuentro con el papa Francisco por fin llegó. Es el primer papa latino quien ha sido capaz de colocar en la agenda de la Iglesia católica temas que durante muchos años habían sido evitados, temas que duelen, que han alejado a la Iglesia de la sociedad. Como dijo el presidente Enrique Peña Nieto, el Papa está acercando una institución milenaria a las nuevas generaciones.

Hay en todos sus mensajes una visión de inclusión, de misericordia y de paz que tanta falta hacen al mundo. Sin duda el Papa es un gran líder, a la altura de lo que requiere el siglo 21. Tuve oportunidad de saludarlo, de estrechar su mano, de contemplar en su mirada paz, serenidad y alegría. Recordé aquella frase que dice: los ojos son la ventana del alma, no me cupo la menor duda de ello.

Me gusta el Papa, su mensaje que no regaña pero señala con amor y autoridad lo que lastima a la humanidad, con humildad pero con firmeza orienta el camino a los obispos para que no se dejen corromper por el materialismo. Éste es, quizá, el mensaje más trascendente porque lo ha dicho a los obispos, que son quienes dirigen a la Iglesia.

Con serenidad y seguridad le dice al jefe del Estado mexicano, al licenciado Enrique Peña Nieto, que México ha sido forjado en duros y difíciles momentos, pero cuenta con una cultura ancestral y un capital humano esperanzador. Los temas que tocaron tanto el Presidente como el Jefe del Estado Vaticano fueron prácticamente los mismos: medio ambiente, justicia e inclusión social.

El Papa destacó que la construcción del México que queremos es responsabilidad de todos, pero de manera particular a los dirigentes de la vida social, cultural y política nos toca trabajar para ofrecer a todos los ciudadanos la oportunidad de ser dignos actores de su propio destino, en su familia y en todos los círculos en los que se desarrolla la sociabilidad humana. Concluyó ofreciendo al Gobierno mexicano la colaboración de una Iglesia católica cuyo compromiso renovado y voluntad de servicio se enfoca en la gran causa de la humanidad: la edificación de la civilización del amor.

Con inmenso amor, esperanza, ternura e incluso de una forma poética le habla a la Virgen María, a la Morenita, a quien le llama Madre, por lo que buscando ser buen hijo y seguir sus pasos, le rinde homenaje a México.

El Santo padre tiene un tono de voz para cada audiencia, un tono con una energía que se percibe, que se siente y sobre todo que comunica, de esa manera en que comunican las personas que son congruentes.

En medio del materialismo, de nuestros problemas, de la vida moderna y acelerada, a todos nos viene bien la reflexión, el perdón y sobre todo un reencuentro con nuestra identidad. Con independencia de la religión que profesemos a todos nos interesa el bien común que, como señaló el Papa, permitirá construir un nuevo horizonte de justicia y paz.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add