×
Verónica Marroquín
Verónica Marroquín
ver +

" Comentar Imprimir
22 Octubre 2017 04:10:00
Orgullosa de ser tu mamá
Queridos amigos: hoy estamos de manteles largos, pues hace 28 años Dios me dio el milagro más hermoso de mi vida, ser mamá por primera vez de una hermosa bebita, que llenó de alegría mi alma, así como la de su papá y toda la familia. ¡Qué maravilloso regalo! gracias mi amor chiquito, mi Sebastiana (aunque te enojes, jajaja) mi Verito, te has convertido en una bellísima mujer, responsable, trabajadora, emprendedora, siempre realizando tus sueños de vida, libre como las bellas y oridas mariposas que vuelan hacia el horizonte a nuevos lugares; innovadora y llena de valores, sensible, siempre dispuesta a ayudar al necesitado.

A los amigos y amigas, muy querida y respetada por todos, muy original, muy tú; original, de carácter fuerte, sólo así se puede salir adelante ante tanta adversidad de la vida, que en algunos momentos has tenido que vivir desde chica.

Muy amada desde que naciste y, por qué no decirlo, consentida de todos, ya que fuiste la primera nieta y sobrina; mujer de la familia, cuánto amor haz recibido, eres bendecida, así mismo por tener vida de gato, a Dios gracias, ya que Dios te ha salvado la vida varias veces.

Muy dedicada en tus estudios y ya en la licenciatura que tú misma te costeaste, ya toda una máster en Administración, qué orgullosa estoy de ser tu mamá, sé que algunas épocas no ha sido nada fácil para ambas.

Sin embargo, me has ayudado mucho con tus hermanitas en tiempos de vacas.

También en los que me faltó la salud, por el cáncer de mama, aún recuerdo cuando me rapaste al caerse ya casi todo mi cabello por las quimios, cuánto dolor y miedo miré en tu tierno y bello rostro, mi niña.

No olvido tus sacrificios, al contrario, los aplaudo y valoro. Recuerdo que en Laredo dejé prácticamente media cabellera y tú con tu primer sueldo lo invertiste en comprarme una pañoleta Coach que me encantó, pues ya no tardaría en usarla, y me la regalaste ese domingo al verme que ya me había quedado peloncita por las terribles quimios, ¡uff, qué difícil fue! ¿Verdad mi vida?

Pero tú al Pie del cañón, con una fortaleza enorme, trabajando y estudiando al mismo tiempo, ayudándome con tus hermanitas y a tu abuelita.

Recuerdo que no tenías ni tiempo para comer, descuidando tu salud también, al grado de hospitalizarte al mismo tiempo que yo estaba en las radiaciones diarias en Monterrey. Bendita tu tía Elba junto con tu abuelita que te cuidaron en esos días, asustada y enojada al mismo tiempo porque tu mamá estaba enferma, ¿y qué ibas a hacer si yo me moría?

Recuerdo que me lo gritaste una noche que escuché desde mi cuarto tu llanto, llegué a tu cuarto como pude, pues la debilidad era mucha, pero te dije que no moriría, por amor a ustedes, y Dios nos hizo el milagro, mi vida, y desde entonces somos testimonio de Dios, porque así como yo tú también has vivido la misericordia de Dios en tu vida, en los accidentes que has tenido y él te ha protegido.

Ve hacia tu misión en la vida, no te sueltes de su mano jamás, que tu fe siempre vaya en acenso, sigue original, libre y feliz.

Me encantó que Pudieras realizar ese proyecto de food truck “Si Dios quiere”. Sigue creyendo en ti, no importa si el viento está en contra en ocasiones, recuerda que el que persevera alcanza y tú eres muy tenaz.

Siempre consigues lo que deseas, y si no fuera así, es porque Dios tiene algo mejor para ti, segura estoy.

Muchas felicidades Verito, la Virgen te proteja con su manto sagrado siempre, y Dios bendiga como hasta ahora tu bella vida.

Sigue siendo un buen ejemplo para tus hermanas; dice Estefa que eres más estricta que yo, como decía mi abuelita, “ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”. Gracias por todo, pues eres una de mis maestras de vida, me has enseñado tantas cosas, y hecho sufrir en otras, así es la vida.

Te amo Sebas, con toda mi alma. Feliz de pasar juntas en tu día. Tu mamá.

Queridos amigos: siempre díganle a sus hijos lo orgullosos que se sienten de ellos, cuánto los aman, de verdad que es necesario que lo digamos, no tenemos la vida comprada, así que vayan, dejen lo que están haciendo, llamen, visiten a sus hijos, perdónenlos, enseñemos con el ejemplo.

Hay límites, claro, pero esos se deben poner desde los primeros años, para que no se nos vayan de las manos, agradezcan, abracen.

Hagan el bien sin mirar a quién y olviden, Dios los recompensará abundantemente lo que del corazón nace.

Seamos discípulos del bien, del amor y misericordia, que nuestro mundo y sus habitantes lo necesitamos tanto. reciban un abrazo fraterno, siempre en mis oraciones amigos, hasta el próximo, primero Dios, su amiga y terapeuta, Verónica.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2