×
Salvador García Soto
Salvador García Soto
ver +
Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

" Comentar Imprimir
14 Julio 2015 03:00:15
Osorio se juega su futuro político
En medio de un clima de linchamiento de la opinión pública al gobierno de Enrique Peña Nieto, por la fuga cada vez más vergonzosa de Joaquín “El Chapo” Guzmán, después del Presidente, toda la presión se centra en uno de los “hombres fuertes” de esta administración: Miguel Ángel Osorio Chong, el secretario de Gobernación que con este caso se juega totalmente su futuro político. Si no hay una recaptura del narcotraficante que burló la “máxima seguridad” del sistema penitenciario y se burló de este gobierno, Osorio ya puede dar por muerta toda aspiración presidencial en 2018.

Por algo el titular de Gobernación fue personalmente encargado por el presidente de coordinar el operativo “sin precedentes” que según el mandatario se inició desde ayer para reaprehender al capo y regresarlo a la cárcel. La de Osorio es una carrera contra el tiempo, pues en la medida que pasen los días y se conviertan en semanas o meses sin que capturen a Guzmán Loera el desgaste para él y para su jefe, el Presidente, irá en aumento y pondrá en duda todo lo que diga o haga este Gobierno.

Eso explica la recompensa de 60 millones de pesos –casi 3.8 millones de dólares– anunciada anoche por Osorio Chong y la procuradora Arely Gómez, una suma histórica para México, que ejemplifica el grado de desesperación que cunde en estos momentos en la administración peñanietista que se ve literalmente contra las cuerdas por el descontón que les propinó el narcotraficante que fue capaz de penetrar y corromper, por segunda ocasión a la política de seguridad del Gobierno mexicano. El problema con una recompensa que parece tan atractiva es que “El Chapo” es un narcotraficante temido por muchos por su frialdad y lo sanguinario contra quienes le traicionan. No será fácil que alguien de su círculo cercano dé información que lleve a su captura.

Anoche el secretario de Gobernación también anunció “el cese” de los primeros tres funcionarios federales que caen por la penosa fuga: el director del penal del Altiplano, Valentín Cárdenas Lerma, la coordinadora del sistema de Centros Federales de Readaptación, y al comisionado del Órgano Federal de Prevención y Readaptación Social, Juan Ignacio Hernández Mora. Sin embargo, ayer mismo trascendió que al menos en el último caso, el del comisionado de Prevención y Readaptación, Hernández Mora, fue él quien le presentó su renuncia al titular de la Segob y que éste la aceptó, aunque ante los medios Osorio aseguró que fue él quien “cesó” al funcionario.

Como sea, ya sea que renunciaron o los cesaron, no será fácil que la presión de la opinión pública disminuya y se conforme con las cabezas de funcionarios de tercer nivel, cuando el tema golpeó directamente a la primera línea del Gabinete. Decir que para escapar “El Chapo” contó con la “corrupción y la ayuda” de personas dentro de la prisión de “máxima seguridad”, incluidas las autoridades, es una verdad de perogrullo que todo mundo daba por hecho antes de que lo reconocieran ayer Osorio Chong y la procuradora Gómez; lo que la sociedad estaría esperando es ver si los jefes de esos directivos y funcionarios que se corrompieron y ayudaron al narcotraficante, que supuestamente era vigilado “las 24 horas mediante un brazalete de localización”, asumirán su responsabilidad y tendrán la dignidad de presentar su renuncia si el capo no es capturado pronto.

Así que mientras el Presidente se preparaba ayer para asistir al desfile conmemorativo de la Revolución Francesa, acá la presión crecía y aumentaba para su secretario de Gobernación que se juega sus aspiraciones presidenciales. Desde París Peña hablaba de la “Igualdad y la Fraternidad” entre México y Francia con la firma de acuerdos que quedaron totalmente opacados por la presión e indignación que enfrenta su gobierno, pero acá en México, desde algún lugar donde se encuentra oculto, Joaquín Guzmán completaba el lema del movimiento que marcó a la historia de la humanidad: ¡Libertad!, clamaba burlonamente “El Chapo”.

NOTAS INDISCRETAS...Y cuando todos hablan de “la fuga del siglo”, el jefe de Gobierno del DF se prepara para anunciar en las próximas horas los primeros cambios y ajustes a su Gabinete, luego de que el pasado 3 de julio les pidiera a todos sus colaboradores su renuncia y comenzara a evaluar uno a uno para definir su remoción o permanencia. Se espera que los primeros cambios que realice Mancera tengan que ver con tres posiciones: Secretaría de Gobierno, Desarrollo Social y el Metro...Capicua de los dados. Otra Serpiente.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add