×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
23 Marzo 2018 04:00:00
Pederastia, Estado y voluntad
Poca gracia nos ha hecho a los coahuilenses enterarnos de que la Fiscalía General del Estado de Coahuila tiene bajo investigación cuatro denuncias de personas que aseguran fueron víctimas de abusos sexuales en la modalidad de pederastia, ya que aseguran que fueron sometidos sexualmente por 11 curas católicos cuando tenían entre 12 y 16 años, precisando, además, que dichos ilícitos se cometieron tanto en el interior de las instalaciones de seminarios como en iglesias de la entidad.

Esta mala noticia nos llega precisamente en el marco de la celebración del natalicio del más grande independentista de México, Benemérito de las Américas, presidente Benito P. Juárez García, reconocido por lograr que su gobierno itinerante, en 1859, desde Veracruz, expidiera las Leyes de Reforma, que establecían la independencia del Estado, poniendo en su lugar a la Iglesia católica.

Aunado a esta significativa fecha, ahora mismo en nuestra nación se vive el ambiente de víspera de los festejos de la Semana Santa, que tanto promueve la misma Iglesia.

Por desgracia, esta no es la primera vez que la grey católica se ve involucrada en actos tan detestables contra menores indefensos, ya que desde antes de la época de Juan Pablo II se conocieron actos escandalosos que luego fueron encubiertos por los gobiernos que comúnmente les protegen sus conductas punitivas.

Coahuila es ahora foco de atención por ser el escenario de varios de estos escándalos sexuales, por lo que inevitablemente, en días pasados, el fiscal ministerial, Norberto Ontiveros Leza, reconoció que existen cuatro víctimas de pederastia que han presentado formal denuncia, contra 11 sacerdotes de Coahuila. En estas denuncias, los quejosos revelaron que hay, por lo menos, otras 11 personas que corrieron con la misma mala suerte a manos de curas católicos. El funcionario dijo que la dependencia ha dado seguimiento a la carpeta de investigación de forma oportuna. A pesar de lo anterior, al cuestionar al titular de la Fiscalía Ministerial del Estado sobre el delito a perseguir, el funcionario tuvo que realizar un sinfín de malabares con los términos legales y jurídicos para encuadrar con dificultad un delito claro y definitivo ante la conducta antijurídica de los ofensores, lo anterior ante la desgracia de que en la legislación penal de Coahuila ni siquiera se define con claridad el delito de pederastia.

“De acuerdo al dicho muy específico y muy circunstanciado de las víctimas, en nuestro concepto, se acredita el delito. Se puede dar el delito de violación con carácter de prepotente, violación equiparada, en otros casos atentados al pudor, en algunos casos con violencia y en otros casos simple”, vaciló al intentar explicar el funcionario.

Ante tales declaraciones, es evidente que para el titular de la Fiscalía Ministerial de Coahuila y para estas víctimas el primer objetivo para castigar a los responsables del delito de pederastia será encuadrar la conducta en un delito determinado a la luz de nuestra legislación penal local.

Ante tales circunstancias, a los coahuilenses sólo nos resta exigir, que, como en el tiempo de don Benito Juárez, el Estado y sus gobernantes se desmarquen de la Iglesia, suplan con la voluntad las deficiencias de la ley y terminen castigando de manera ejemplar a estos delincuentes.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2