×
Antonio Navalón
Antonio Navalón
ver +
Periodista, voyerista de la vida y vendedor de libros. www.antonionavalon.com

" Comentar Imprimir
05 Abril 2011 04:05:59
PGR: la batalla final
Toda acción en la vida y en la política conlleva una reacción. La solución para la candidatura a gobernador para el Estado de México ha puesto en marcha el proceso de lo que se puede denominar la batalla final antes de las elecciones presidenciales.

En esa batalla hay detalles que indican que un elemento, no menor, va a ser la política de la hasta ahora inexistente PGR.

Marisela Morales no era la candidata ideal de Calderón. Es más, él quería a alguien que, no como Arturo Chávez Chávez, basado en la letra y no en el espíritu de las leyes, se convirtiera en la división acorazada de la acción política, sobre todo de cara a la elección presidencial.

No pudo ser, al final Morales es la única que puede pasar por el Senado y eso después de que durante todos estos meses haya habido algunos personajes paseándose con importantes líderes políticos enseñando la lista, no la de Schindler, sino la que significaría ver política de verdad y hacer justicia en la falsa guerra contra el narco en la cabeza de algunos gobernadores, ex y presentes priístas.

Hay quien dice que esta elección es la culminación de la supremacía de la política sobre las leyes. Si es así, entonces tenemos razones para estar profundamente preocupados.

Estos lodos vienen de los polvos de 2006. Mouriño se llevó a la tumba el secreto de la verdadera llegada al corazón del Presidente por parte de Genaro García Luna, aunque hay otros que también lo saben. Eran los días entre la elección y la toma de protesta, ahí Genaro les hizo un gran favor a los jóvenes e inexpertos hombres del Presidente que cometieron un error que sirvió por una parte para tomarle confianza y deberle algo a García Luna y para que él, sobre esa confianza, desplazara todos los servicios: los militares, el Cisen y los de la PGR, para convertirse en el hombre que más sabe, oye, ve y, sobre todo, más transmite a Calderón sobre qué está pasando en el corazón del corazón de los protagonistas de la vida mexicana. De aquellos tiempos viene la pelea perdida por el ex procurador Eduardo Medina-Mora comprometido con la lucha, pero no a costa de la Constitución y teniendo en cuenta el ordenamiento jurídico.

Uno de los mayores problemas de México, donde 95% de los delitos no se investigan y los derechos humanos han aparecido de golpe como un tema sustancial, es el uso de la justicia.

No hay más que ver dos cosas: primero, el contencioso, todo el respeto para las decisiones judiciales, para el caso Florence Cassez con Francia, adquiriendo tintes dramáticos. Sarkozy, le puede no gustar a usted como a mí me sucede, puede él no ser un hombre serio como creo yo que no lo es, pero Francia sí es un país serio y lo que está pasando trasciende el ámbito de las personas para llegar a la crisis de las instituciones y los países.

En Estados Unidos, al anunciar que se aceptaba la renuncia del embajador actual, la secretaria de Estado Hillary Clinton sólo habló y agradeció la defensa de los derechos humanos; eso lleva a una situación en la que hay que pensar por qué derechos humanos se ha convertido en una canción tan familiar e importante para gente que es seria y representa a países serios.

Si la nueva PGR, todo lo que viene, todos esos anuncios que significan tener nuevamente una justicia, pero una fuerte, partidaria y politizada, se cumplen, entonces el país estará en una de sus peores crisis.

Hay que recordar que el año más importante de cualquier sexenio es el séptimo y que, aunque parezca imposible, el día después siempre llega. Para ese día habrá que estar preparados para que no todas las cañas se vuelvan lanzas y para que no todos los buenos deseos de la sacrosanta batalla contra el vicio, la corrupción y la degeneración política terminen siendo testigo de cargo contra los actuales dirigentes con el Presidente a la cabeza.

Marisela Morales es una mujer institucional, leal y bien formada en el campo de la justicia, por eso debe entender que su papel no es sólo seguir las instrucciones políticas del Presidente, sino cuidar y ser la garantía para todos, empezando por él mismo, del imperio de la ley.

Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2