×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
08 Enero 2016 05:00:19
Poca esperanza
Cambios y grandes acontecimientos fueron la principal etiqueta del ya concluido 2015. Sirven de referencia los escándalos de corrupción en naciones como Brasil, los desastres naturales en Chile, y hasta la mayor amenaza bélica a nivel mundial: ISIS (los yihadistas del Estado Islámico).

En México, por otro lado, desgraciadamente poco cambió, para nosotros el 2015 se llevó la esperanza de que la mayor parte de nuestros problemas fueran resueltos; este año que terminó dejó en nuestro país a una población verdaderamente hastiada por la violencia, la corrupción y la incapacidad de sus gobernantes. La presión social para que el Presidente tomara acciones
contra estos vicios se palpó todo el tiempo a través de masivas manifestaciones en prácticamente todo el país, por lo que en 2016  se vislumbra un aumento de la misma, con la finalidad de que, ahora sí, el Presidente dé solución a estos problemas y los que se han desencadenado como efecto de los mismos.

Aunado a lo anterior, las condiciones económicas del mundo colaboraron y colaboran para darnos un sombrío panorama económico; el desplome del precio del crudo que golpeó a los grandes productores como México nos inundó de consecuencias: la histórica depreciación del peso frente al dólar, como constante en los últimos días de este año, ocasionó una fuerte reducción del
volumen de reservas hasta adelgazarlo en 16.886 millones de dólares con respecto al 2014, esto según el último estado de cuenta semanal publicado por el Banco de México. Hasta el día de hoy las arcas mexicanas registran la mayor caída en 21 años.

Sin embargo, no sólo en el aspecto económico padece nuestra nación, la corrupción y la violencia se han convertido en el tema principal de nuestros tiempos, los escándalos de ineptitud y corrupción nos han puesto a lo largo del 2015 en la mira de organizaciones mundiales las cuales no han vacilado en verter opiniones y recomendaciones con la esperanza de mejorar nuestras
políticas locales.

Tal como sucedió en días pasados en que la ONU, a manera de advertencia, señaló que la corrupción representa “el mayor obstáculo” para el progreso económico y social de cualquier país, en especial para las economías emergentes que pierden 10 veces más recursos por este flagelo que los que se dedican a promover su desarrollo.

Así pues que, tal como lo previó  la agencia calificadora Standard & Poor’s, la violencia, la corrupción y el narcotráfico constituyeron en 2015 el mayor reto no superado en el liderazgo de Peña Nieto y, por consiguiente, nuevamente quedó de manifiesto su incapacidad para implementar su política social y económica.

Es inocultable que la administración federal ha padecido la corrupción en todo esplendor desde el inicio de la misma. Escándalos como las casas de Angélica Rivera, Osorio Chong y Luis Videgaray; el caso inacabable de los 43 estudiantes de Guerrero y la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán, sólo por nombrar algunos, han sido la constante en el actual Gobierno.   

En resumen: las cosas en México no están nada bien y  nuestro presidente, Enrique Peña Nieto, sigue fallando al no lograr con sus reformas cruciales presentarle un nuevo México al mundo, ni poner fin a los descarados vicios que aquejan a la administración pública federal. Por lo que, de seguir así, lo cual pareciera lo más probable, en el 2016 no sólo se complicará la

recuperación de nuestro país, sino que se iniciará  el retroceso del mismo. En fin, ya dijimos y, sin duda, lo veremos.
Imprimir
COMENTARIOS



top-add