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Georgina Cano
Georgina Cano
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28 Enero 2018 04:11:00
Por México
En días pasados, difundió Meade un video en el que hace referencia a lo que se dice de cada aspirante a la Presidencia de la República y cómo la gente está cansada de eso: de los ataques entre y hacia los políticos y de las campañas negras.

Meade propone hacer a un lado todo eso y construir un México mejor y señala que conoce gente de todos los partidos y que en todos hay gente buena y mala, pero más gente buena.

Mientras veía y escuchaba el video, asentí. Es inexacto prejuzgar a alguien por pertenecer o no a determinado partido, club, grupo social o religioso.
Son múltiples factores los que nos llevan a creer en algo que puede ser desde el equipo de futbol al cual somos aficionados o no lo somos, hasta la religión o partido político al cual pertenecemos, o inclusive, el ser apartidistas.

Dichos factores surgen desde nuestras experiencias de la infancia y niñez hasta los gustos y elecciones que vamos realizando conforme adquirimos más conocimientos y experiencia en la vida. Como ejemplo de lo anterior, les comparto: mis hijos imitan los gustos deportivos de mi esposo; mientras que yo, al no haber vivido la afición al deporte en casa, simplemente no logro entusiasmarme con los partidos de futbol. Por otra parte, el militar en un partido político lo traigo de casa, así como la religión católica, aunque siendo adolescente conocí muchos aspectos positivos y a mucha gente buena que practica el cristianismo no católico.

En la edad adulta nos es posible analizar a conciencia el origen de nuestras convicciones y tomar decisiones basados en el conocimiento y experiencia adquiridos a través de los años. Es importante conocer a fondo los principios y objetivos de las organizaciones a las que pertenecemos y qué significa ser parte, si es sólo un gusto o si participar nos confiere derechos y obligaciones.
En época electoral es común ver familias distanciadas, comadres y amigos que pierden amistad tras ofenderse en el afán de determinar quién de entre los candidatos es la mejor opción. Inclusive he visto niños de muy corta edad peleando entre ellos repitiendo los argumentos que escuchan en su casa a favor o en contra de un determinado partido político o candidato. México no necesita división, violencia, agravios. La grandeza de nuestro país y de los mexicanos nos exige hoy más que nunca estar a la altura.

Coincido con Meade: hay más gente buena que mala, gente que busca con trabajo que a México le vaya bien. Hoy tenemos la oportunidad de decidir qué le conviene a nuestro país. No perdamos el tiempo en divisionismo que sólo nos lleva a la fractura de relaciones importantes en nuestras vidas. Informarse plenamente antes de emitir juicios y comentarios y verificar el origen y veracidad de lo difundido en redes sociales y medios de comunicación, así como la trayectoria y viabilidad de los compromisos de los aspirantes a ejercer un cargo público es fundamental.

Llegado el momento ejerzamos el voto con responsabilidad, con la tranquilidad de que después de un análisis a conciencia hemos tomado la mejor decisión para los mexicanos.
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