×
Carlos Loret de Mola
Carlos Loret de Mola
ver +
Carlos Loret de Mola estudio en el ITAM, la carrera de Economía. Estuvo en Acir, en Imer con Rocha, luego en Radio 13, después en W Radio y ahora también en Televisa. Nació en Mérida, Yucatán, México. Es licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México(ITAM). Es conductor del informativo matutino Primero Noticias (1:N) en el canal 2 de Televisa, y del noticiero vespertino “ Hoy por Hoy” en W Radio. Ha sido corresponsal de guerra en Afganistán y Haití. En Indonesia cubrió los desastres que ocasionó el Tsunami. Es autor del libro “ El Negocio . La economía de México atrapada por el narcotráfico” y coautor de “ Bitácora de Guerra”. Carlos Loret de Mola trabajaba con Ricardo Rocha como reportero y un día lo llamó Luis Vázquez, quien es el Productor General de Noticieros de Televisa, y le dijo que si quería hacer un casting porque estaban por iniciar un nuevo proyecto de noticieros para Canal 4 y buscaban un conductor. Hizo el casting y antes de que llegara a su casa ya le habían hablado para decirle que lo habían seleccionado. Cuando lo contrataron, Leopoldo Gómez, Vicepresidente de Noticieros, le dijo que tenía total libertad para elegir los contenidos del noticiero. 2004 Carlos Loret de Mola es desde el 11 de octubre el titular del noticiero matutino del Canal de las Estrellas, Primero Noticias. Su trayectoria profesional ha sido reconocida con el Premio Nacional de Periodismo 2005 y con una Mención Especial en el Premio Nacional de Periodismo 2001; el Premio del Certamen Nacional de Periodismo durante 2002, 2003 y 2004; el Premio de la Asociación Nacional de Locutores en 2002 y 2003, el Primer Premio Parlamentario de Periodismo en 1998, entre varios otros. 2007 Carlos Loret de Mola viaja a Tabasco para dar cobertura personalmente a la tragedia de las inundaciones en esa región de México. Una semana después de haber terminado su programa en W Radio (del grupo Radiópolis), el periodista Carlos Loret de Mola debutó con una nueva emisión en Radio Fórmula, con el programa Contraportada.

" Comentar Imprimir
05 Marzo 2019 04:10:00
Por qué la refinería en Dos Bocas no va a jalar y qué hacer ante eso
Imaginemos que tenemos ganas de poner un negocio: una tortillería. “Las tortillas las come todo mundo, todos los días. No hay cómo no se vendan. Es una inversión garantizada”. ¿Dónde ponerla? ¿Hacemos una “desde cero”, compramos una que ya esté operando o que haya sido usada?

Eso sí: nunca decidiríamos poner una tortillería nueva en una calle en la que ya hay 56 tortillerías rentables.

Eso está haciendo el Gobierno federal con el proyecto de la refinería de Dos Bocas.

En el Golfo de México, en la vecindad de Texas y Luisiana, existen ya en operación casi 60 refinerías rentables que además pueden procesar el petróleo crudo mexicano, que es pesado.

Funcionan casi a su máxima capacidad y con menos de 500 empleados. Pemex lo sabe. Tanto, que desde hace décadas se asoció con la holandesa Shell y en una inversión a partes iguales son propietarios de la refinería Deer Park, la más rentable de Pemex (ha pagado su inversión ya varias veces).

El Instituto Mexicano del Petróleo, en un estudio pedido por la nueva Administración, concluyó que la refinería de Dos Bocas no es rentable. Que costaría 14 mil millones de dólares (mucho más de lo que ha dicho el Gobierno federal) y que esa inversión tardaría décadas en recuperarse. Además de que difícilmente se entregaría el primer litro de gasolina refinada en Dos Bocas en este sexenio. Y si bien ya tienen los terrenos y ya están deshierbando a la brava, aún no hay un proyecto ejecutivo y menos aún ingenierías básicas.

Del financiamiento, ni hablar: las calificadoras y los principales bancos de inversión internacionales están convencidos de que Dos Bocas es una pésima idea: generará más gastos y más endeudamiento a Pemex, que de por sí es la empresa petrolera más endeudada del planeta.

¿Sabrá esto el Presidente? ¿Serán sus decisiones o alguien le está informando mal? En lo que averiguamos eso, vale la pena explorar qué opciones reales tiene el Gobierno federal:

Primera. Si a fuerzas quiere hacer una refinería en territorio nacional, puede reactivar Tula. Ya tiene terrenos, permisos ambientales, proyecto ejecutivo, ingenierías básicas y hasta barda. Mañana podrían colocar el primer ladrillo. Pero Hidalgo no es la tierra del Presidente.

Segunda. Comprar una refinería usada en Texas. Hay varias en venta. Incluso las empresas petroleras internacionales podrían asociarse y replicar el modelo de Deer Park. Pero no sería un proyecto en territorio mexicano y aunque sea petróleo mexicano procesado, el Gobierno sería un importador de gasolinas (parece que, en pleno siglo 21, la nacionalidad de la gasolina se ha vuelto relevantísima).

Tercera, que ha estado en el ambiente. Hacer mini-refinerías modulares para crudo ultraligero (WTI). Las inversiones son de 300 a 500 millones de dólares por planta. En menos de dos años producirían gasolinas para México y hasta para exportar. Las 56 refinerías en Texas y Luisiana no serían competencia, ya que son para crudo pesado. El problema es que el Gobierno tendría que superar dos prejuicios: asociarse con inversionistas privados que compraran el petróleo e hicieran la inversión (para que Pemex no se endeudara más), e importar crudo ligero.

La otra es poner la tortillería en la calle donde ya hay 56. Al cabo que es mi calle.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2