×
Cholyn Garza
Cholyn Garza
ver +
Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

" Comentar Imprimir
03 Febrero 2018 04:00:00
Por un mundo mejor
Hoy en día la noticia nos llega en el momento en que están sucediendo los hechos. Ya sea una alerta para indicar de la desaparición de personas, desafortunadamente, menores de edad, o cualquier otro tipo de acontecimiento.

Con los avances tecnológicos que existen, estamos informados. A través de las redes, de las aplicaciones nos llega con una rapidez extraordinaria a los teléfonos móviles, lo que está ocurriendo en el mundo.

Nos hemos acostumbrado a tener la información de primera mano. Eso es bueno; forma parte de la globalización.

Lo triste y lamentable es conocer tantos casos de crueldad, de abusos. De actos cada vez más violentos es cuando nos preguntamos ¿Qué está sucediendo en el mundo?

¿La humanidad está perdiendo su capacidad de amar? ¿De respetarnos unos a otros?
Considero que actos criminales siempre han existido y existirán. No obstante, hoy nos damos cuenta de la crueldad que se exhibe y que conocemos, gracias al avance tecnológico.

Cómo no indignarse cuando vemos que la violencia va dirigida a nuestros niños, a quienes hacen víctimas de la maldad seres sin corazón, sin temor ni a las leyes ni a Dios.

La violencia se ejerce de diferentes formas. A través de la pornografía infantil, explotación de menores, secuestro de mujeres, casi niñas a quienes depravados obligan a prostituirse. Drogas, algunas ya conocidas por su nombre y otras sofisticadas que llegan a los jóvenes sin ningún remordimiento de conciencia de quienes participan en un jugoso negocio que deja enormes ganancias y una estela de dolor y muerte.

Conocemos muchos, infinidad de casos que ocurren en cualquier país. Parecería que ya ninguno escapa de la agresión, de la calamidad, de la violencia cruel que se incrementa.

¿Realmente los gobernantes están preocupados por lo que ocurre en el país que gobiernan? ¿Realmente las instituciones o las organizaciones creadas para proteger a los niños, lo están haciendo?

¿Quién realmente está protegiendo los derechos de una niñez y juventud?
En Francia, por ejemplo, están preocupados porque el consumo de drogas entre los jóvenes se ha incrementado. Según la estadística, quince de cada cien jóvenes o han fumado marihuana o consumiendo alguna droga. Uno de cuatro niños, ya se han iniciado en la práctica.

No solo es Francia, es ya cualquier país el que debería estar preocupado.

Preocupados y ocupados sus gobiernos, las instituciones y la sociedad en general, por encontrar una solución a un problema que nos afecta a todos.

Nuestro país debería aplicarse también.

Los padres juegan un papel muy importante en este terrible asunto porque quizás en muchos hogares se ha ido perdiendo esa maravillosa costumbre que se tenía de platicar.

En la actualidad, parecería que cada quien está inmerso en su propio mundo.

Y lo peor, que los jóvenes y hasta los niños, por su falta de madurez, por desconocimiento, por la falta de apoyo en casa y por la razón que se quiera, se convierten en presa fácil de un problema ya existente.

La imitación, la curiosidad, los “amigos” que invitan y promueven la “novedad” porque “no pasa nada” pero pasa, constituyen parte de esos riesgos que el niño o joven se enfrenta en los centros escolares.

El peligro existe y se manifiesta de forma brutal. Consumo de drogas y armas que se venden por doquier. Ahí tenemos el binomio perfecto para la destrucción de la sociedad a corto, mediano o largo plazo. Solo es cuestión de ver su evolución.

Jamás he considerado que legislar para aprobar el consumo de marihuana, sea una solución. Aunque la disfracen “para consumo medicinal” o también “para fines recreativos”.

Para divertirse y para ser feliz no se necesita consumir licor ni consumir ninguna substancia que representa un riesgo para la salud.

Se inventó el famoso “conductor designado” supuestamente para tratar de evitar accidentes provocados por personas alcoholizadas. ¿Funcionó?
La realidad nos muestra que ni los gobiernos, ni las instituciones, tampoco las organizaciones mundiales, saben qué hacer para controlar algo que ya está fuera de control.

Y así, como no han podido evitar las guerras porque la venta de armas es un negocio muy productivo, de la misma manera podría ser el negocio de las drogas.

Lamentablemente la sociedad es la que resiente un problema que sí existe y se extiende de manera significativa.

Así como tratamos -un poco tarde- de rescatar nuestro planeta; así debemos prestar atención a la familia, a los hijos. Porque es en cada hogar donde podría estar la solución a los problemas ya existentes.

Se han relegado los valores con los que muchos de nosotros fuimos educados.

Los niños, los jóvenes, necesitan urgentemente buenos ejemplos y lamentablemente no siempre los amigos o sus ídolos suelen serlo.

Papás, mamás, tienen una gran tarea en el hogar. Hay que aplicarse para formar seres responsables. Vale la pena trabajar ¡YA! Para crear un mundo mejor para una generación que quizás está desorientada y para las que habrán de venir.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2