×
Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
ver +
Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

" Comentar Imprimir
24 Octubre 2018 02:31:00
PRONNIF castiga a padres ‘olvidadizos’
En México estamos muy acostumbrados al termino de guardería, es decir, son aquellos lugares en donde se pueden dejar a los hijos mientras a que los cuiden en los casos cuando ambos padres se ven obligados a tener que laborar para poder sacar el sustento de la casa.

Existen aquellos pertenecientes a particulares, pero también las asignadas por nuestras autoridades, siendo que en general nadie está conforme con su ubicación porque todos piden que estén lo más cercas de su colonia o mucho mejor en el paso del trayecto al trabajo.

Una situación que seguramente todos están muy familiarizados puesto que ni sumando ambas, es decir, las particulares, así como aquellas asignadas por el gobierno serán suficiente. Cada vez son más niños, y mayores las necesidades. La vida es más cara y los sueldos simplemente no es suficiente.

Se puede deducir que hoy en día, las guarderías se han convertido en una necesidad, mayor que el cuidar a un grupo de niños en las que su complejidad también ha aumentado ya que se les empieza a enseñar lo básico antes de poder entrar a una primaria.

Por parte los niños entenderán algún día que es simplemente un proceso dentro de la enseñanza y necesidad por parte de aquellos padres en donde ambos trabajan, sin embargo; se ha deformado esta última parte en donde los papás y mamás han confundido totalmente la obligatoriedad por nuestra Carta Magna el derecho de recibir educación a los menores de edad.

Una vez que entran los niños y niñas de nuestro país a instituciones educativas privadas o de gobierno, se les olvida que ya no son guarderías para sus hijos.

En qué sentido me refiero lo anterior, es decir, los padres contemporáneos se vuelven locos cuando sus hijos están de vacaciones añorando que inicie el próximo ciclo escolar para poder dejar a sus hijos en las instituciones educativas por su falta de creatividad, convivencia y entrega hacia ellos ya que gran parte de su formación educativa para el buen comportamiento, así como valores tiene que ser en casa y no fuera de ella.

Pero no siendo suficiente con ello una vez que entran sus hijos a las escuelas, simplemente se despreocupan de ellos haciendo “concha”, al momento de la salida de las escuelas de sus hijos, dejándolos abandonados en las instituciones educativas sin importar aquellas privadas o de gobierno, mientras llegan porque se les hizo tarde para recogerlos o simplemente desviaron su camino para atender cualquier otro tipo de pendientes antes de pasar por ellos.

Confiados a que se encuentran seguros dentro de las instalaciones de las escuelas, pueden pasar mil cosas en donde los maestros ya no se encuentran ahí, sino simplemente personal que labora ahí como son los de intendencia quienes limpian las aulas, acomodan los pupitres, barren los patios y mientras tanto los

directivos de las instituciones educativas solamente se quedan mientras terminan algún pendiente de papeleo.

Hay muchos niños y niñas que se encuentran ahí abandonados entre los pasillos, algunos haciendo tareas, otros simplemente jugando, pero por lo general en espera de sus padres para que posteriormente lleguen con desfachatez y sin pena a recogerlos y siendo el mejor de los casos pidiendo una disculpa a los directores y directoras de los colegios argumentando lo mismo: “se me hizo un poquito tarde pero no vuelve a suceder”.

Pero curiosamente son éstos mismos padres que se les ha hecho un habito y con una actitud descarada piensan que es obligación de todas las instituciones educativas que es obligación cuidar de ellos hasta que lleguen, reincidiendo en el mismo error.

Esto se acabó en Coahuila, o al menos su capital en donde el alcalde Manolo Jiménez Salinas se ha puesto las pilas, para castigar conforme marca la ley a esos papás y mamás irresponsables que abandonan a sus hijos en las escuelas por no llegar a tiempo para recogerlos al momento de concluir sus clases.

En la cabecera municipal de Saltillo, al menos no se sabe en el resto de los 37 municipios de Coahuila, pero la Procuraduría para Niños, Niñas y Familia, también conocido como la PRONNIF y distinguido por sus patrullas color blanco con lila están facultados para recoger esos niños abandonados en las escuelas porque sus padres se les olvidó pasar por ellos o que se les hizo tarde, pero a la hora de la práctica es lo mismo.

Toda institución educativa ya sea privada o gobierno federal o estatal, podrá reportar a la PRONNIF a todos esos padres irresponsables para que rindan cuentas a las autoridades por el abandono de sus hijos en las escuelas.

Al menos en la ciudad de Saltillo, haciendo sinergia con municipio y estado están trabajando para corregir este mal habito y práctica muy generalizada en todo el país, siendo ahora sí una vez más Coahuila, y Saltillo, punteros de la defensa de los menores de edad y romper con malas prácticas en donde deben de entender que las escuelas de primaria y secundaria no son guarderías.

Es una lástima que el resto de los alcaldes de Coahuila, no estén aprovechando los recursos estatales, así como sus leyes, pues ahí están, pero ahora sí que cada quien tiene que estar haciendo su chamba. Una moraleja para los alcaldes coahuilenses, exceptuando a Manolo Jiménez, ¿Qué pasó chatos? (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria “Antonio Estrada Salazar” 2018) http://www.intersip.org
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2