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Cholyn Garza
Cholyn Garza
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Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

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24 Marzo 2018 04:00:00
Propósitos y buenas intenciones
Al iniciar un nuevo año, como si fuera una regla, nos proponemos modificar muchas cosas en nuestra vida. Los deseos de bienestar, de trabajo, en familia y ¿por qué no decirlo? En el amor están siempre presente.

En cuaresma, recuerdo desde niña, que siempre prometíamos algo, para agradar a Dios. Eso nos enseñaron en nuestra niñez, a portarnos bien, a ofrecer “algo” que nos costara trabajo cumplir, una especie de sacrificio.

Quizás, considerábamos que un sacrificio era no comer chocolates, por ejemplo, o tomar refrescos; en fin, elaborábamos una serie de propósitos que por supuesto no representaban ningún sacrificio, sino que en realidad era eliminar ciertos gustos personales que acomodábamos a la hora de hacer la promesa.

Con el tiempo nos vamos dando cuenta que aquello que considerábamos “sacrificio”, por supuesto que no lo era. Era en realidad la oportunidad para bajar de peso, ahorrar o tal vez más razones de quienes hacían su lista de propósitos.

O simplemente para que no nos vieran mal las amigas o compañeras de estudios, también participábamos en ese acto de ofrecimientos a Dios durante la cuaresma.

Hace unos días, una persona me decía: ¿Qué se gana con dejar de tomar sodas unas semanas y el resto del año las consumen?

Nos reímos de la ocurrencia.

Realmente, pensé, no es una simple ocurrencia, aunque fue una expresión en una plática casual. Y no me refiero al hecho de consumir refrescos, dulces o más productos y dejar de hacerlo un tiempo determinado. No, me refiero al comportamiento humano.

Por ejemplo, jamás he comprendido del todo el porqué de las guerras en el mundo. Gente desplazada de sus comunidades que son bombardeadas sin piedad. Personas que pierden la vida ignorando el motivo de una lucha. Una guerra sin sentido promovida por gente malvada y ruin tratando de apoderarse de lo que no les pertenece.

Dicen ser seguidores de una religión. Me pregunto ¿Qué religión desea que los niños sufran y mueran? ¿Qué religión siembra odio en vez de amor? ¿Dónde quedó la enseñanza de NO MATARÁS; NO ROBARÁS.

¡Ah! Pero eso sí, hay que considerar una tregua y detener los bombardeos un tiempo determinado. Por unas horas no se escucharán disparos y bombazos, aunque el miedo no sea capaz de esconderse y permanezca visible en cada rostro, en cada cuerpo de quienes, a pesar del silencio, son vigilados sin que puedan escapar de la maldad de sus verdugos.
Saben que están condenados a sufrir y muchos de ellos, a morir.

No solamente en los países en conflicto se promueve la injusticia.

Tenemos por ejemplo el caso de las comunidades confinadas al atraso por quienes deberían ser protectores de ellas. Los políticos, solo en campaña se acuerdan -si acaso- de los pobres. Es el tiempo de las promesas, que seguirán como tal porque el tiempo de realidades no llega.

¿Quién ha protegido a los dueños de la tierra? ¿En poder de quién o de quienes está el patrimonio de los mexicanos? ¿Cómo obtuvieron, no uno sino varios ranchos, gobernadores y altos mandos?

¿Dónde quedaron las promesas de bienestar para un pueblo? ¿Dónde, el ofrecimiento de seguridad para un país como el nuestro?

Fueron promesas que no se pensaban cumplir, sin duda. Nadie con un poquito de sentido común puede creer que si la criminalidad creció haya sido por sí sola. Por supuesto que no; tuvieron ayuda, protección, le llegaron al precio a los traidores, a esos individuos que han llevado al país a la ruina económica y moral.

La ética y la moral han brillado por su ausencia. Se fueron de paseo un día y ya no regresaron.

De nada sirven las promesas si no existe la intención real de ofrecer bienestar y seguridad a los ciudadanos. Protección en sus empleos, en su retiro. Por el contrario, han inventado programas de fondo de pensiones que inexplicablemente han desaparecido ¿A dónde fueron a parar los millones de los trabajadores burócratas? ¿Quién manejó tanto dinero? ¿Por qué los líderes sindicales no han exigido cuentas a los políticos, para a su vez rendirles cuentas a sus agremiados? ¿Acaso están coludidos? Queriendo o no se convirtieron en cómplices de ladronzuelos.

Somos seres humanos, es cierto, y fallamos constantemente sin importar nuestra religión. Somos las personas quienes decidimos cómo actuar. De nada sirve prometer, si todo queda en eso, en promesas y quizás en buenas intenciones. Dios siempre está esperando que renovemos nuestro corazón. Que seamos capaces de ver que El murió por todos nosotros, por nuestros pecados ¿Por qué lo seguimos crucificando?

¡Amaos los unos a los otros! ¿Lo hacemos? Cuando se inventa, se difama a alguien ¿Estamos agradando a Dios? Cuando se relega a los padres y se les confina a la soledad ¿Se está actuando bien? ¿Se les honra? Cuando se permite una injusticia en contra de alguien ¿Es correcto?

De nada sirve prometer si no existe un compromiso. Dios solo nos pide ser mejores cada día. No importa si no podemos hacer obras grandes, que en ocasiones sirven para satisfacer el ego personal, pero sí podemos ser constantes en las obras pequeñas y estas, también cuentan.

Dejar de comer o tomar algo que nos agrade no creo sea lo importante, lo que sí es realmente importante es dejar de “comer” prójimo en cuaresma y el resto del año.

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