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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila.

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26 Enero 2017 03:00:00
Pues no, que no servía
Como sucede siempre en nuestro país siempre que sale una ley nueva o reformas como la energética, nadie dice nada sino hasta cuando suceden las cosas siendo muy cierto el refrán “después del niño ahogado, el pozo tapado”, o bien solamente se critica sin saber realmente si es bueno o malo.

Esto mismo sucedió hace 23 años cuando dio el banderazo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte también conocido por siglas TLCAN, en donde dicho acuerdo lo firmó el entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari a quién se le criticó negativamente durante muchos años, llamándolo hasta traidor de México y haber vendido a los mexicanos con los gringos.

Durante 23 años cualquier mexicano podía opinar que el TLCAN, nunca lo benefició o bien nunca lo sintió en sus bolsillos que solo era una ganancia para los gringos, mientras para los estadounidenses siempre lo consideraron como el peor tratado que hayan firmado para los Estados Unidos.

Ahora que el nuevo presidente estadounidense Donald Trump, pretende romper con el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México en donde el nulo o bajo costo de impuestos entre los tres países se beneficiarían, resulta que nuestro país se tambalea y tienen miedo porque tendrá un costo muy caro en cuanto a ingresos y empleo.

Casualmente después de 23 años le ven que sí tenía un beneficio el TLCAN, y que el pelón de Carlos Salinas de Gortari, no estaba tan equivocado como muchos escépticos a los tratados internacionales, o solo por llevar la contra porque lamentablemente al Tratado de Libre Comercio le envolvieron con color del partido del PRI, no pudiendo ver más allá de sus narices.

Pero no solo se trataba de un simple tratado comercial, sino fue algo que transformó a México, en muchos aspectos como fue el desarrollo y la formación de un segundo idioma también adquirió importancia para la SEP en la cual incluyó el inglés como materia obligatoria a llevar tanto la educación básica, así como en la media y media superior.

Teniendo una nueva oportunidad en donde aquellos estudiantes que iniciaban estudios universitarios no iniciaban de cero, es decir, ya tenían cierto conocimiento de inglés, teniendo que complementar el segundo idioma teniendo profesionistas más competitivos.

Como resultado del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), para los cultivos básicos de la competencia entre Estados Unidos y Canadá se veía venir un descenso en los precios de los productos mexicanos.

El programa de PROCAMPO, inició con tres propósitos. Político para gestionar la aceptación de un acuerdo de libre comercio entre el sector agrícola. Económico para gestionar una liquidez para equilibrar la producción a la nueva estandarización de precios en un libre mercado y por último social, para evitar un aumento en los niveles de pobreza entre los pequeños propietarios que trabajaban las tierras.

PROCAMPO diseñado como una transacción progresiva para un periodo aproximadamente a 15 años, con la intención de ayudar a la agricultura mexicana para que pudieran competir con los estadounidenses que tienen un subsidio por parte de gobierno muy fortalecido.

Tampoco se puede negar todos aquellos que se beneficiaron con un carrito o camioneta usada de las que se consideraban como vehículos chatarras en Estados Unidos, que no solo contaminaban con smog el medio ambiente, sino con residuos de aceite de los motores que ya no daban para más.

Pero aquí en México con todos esos vehículos reciclados le dio un nacimiento a dos nuevas organizaciones que lucró mucho del Tratado de Libre Comercio. Así es, los de ONAPPAFA, luego la Confederación Nacional Campesina y Unidad Campesina Democrática los gestores para la legalización de los carros “chocolates” y durante muchos años se beneficiaron y cobraban cuotas, venta de calcomanías y una supuesta placa que dizque permitía circular a todos estos vehículos introducidos de manera ilegal sin pago de impuestos.

Estos son uno de los muchos beneficios que se obtuvieron del dichoso TLCAN, al que durante 23 años muchos mexicanos ignorantes y otros hipócritas se beneficiaron sacándole jugo al tuétano hasta más no poder. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) http://www.intersip.org
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