×
Juan Latapí
Juan Latapí
ver +

" Comentar Imprimir
14 Octubre 2018 03:10:00
Pura simulación
A NADIE SORPRENDE QUE LA DISTANCIA del dicho al hecho sea cada vez más grande y que del decir y prometer no está quedando nada cada día que pasa, y es que el respeto a tener palabra de honor simple y sencillamente ya no existe.

A MUCHOS NOS GUSTARÍA SABER dónde quedaron esas promesas de austeridad de los nuevos diputados federales -incluyendo a los de Morena- que se autorizaron un salario de 105 mil 378 pesos en términos brutos, al cual se le adicionarán 45 mil 786 para asistencia legislativa y 28 mil 772 para atención ciudadana, que en total suman 179 mil 953 pesos.

Y AÚN HAY MÁS. A ese monto se le agregarán 141 mil 289 pesos por concepto de subvenciones, rubro que la actual legislatura ofreció eliminar a partir del próximo año, con lo cual en términos globales se destinarán recursos públicos por 321 225 pesos mensuales a cada diputado federal. Es decir, por cada representante de los partidos políticos la erogación anual ascenderá a 3 millones 854 mil 700 pesos.

DÓNDE ESTÁ LA AUSTERIDAD TAN pregonada cuando estos diputados decidieron asignarse un aguinaldo de 140 mil 504 pesos -exentos del pago del ISR- por cuatro meses laborados; mientras que sus empleados, por concepto de atención ciudadana-apoyo de fin de año, recibirán 38 mil 363 pesos.

Y CUANDO EL JUEVES PASADO estos flamante legisladores fueron exhibidos al autoaprobarse duplicar los viáticos mensuales para transporte terrestre y los apoyos para transportación aérea, entonces recularon.

ESA INCONGRUENCIA ENTRE EL PROMETER y no cumplir hace pensar que los diputados están empecinados en mantenerse como la segunda peor institución en términos de nivel de confianza entre los ciudadanos. Y no solo los diputados federales sino también los diputados locales de Coahuila que siguen siendo comparsas del gobernador en turno.

APENAS ESTA SEMANA EN PLENO echaron para atrás una propuesta presentada por la oposición, para crear una comisión plural -integrada por ciudadanos especialistas y diputados- con la finalidad de investigar la reciente renegociación de la deuda pública de Coahuila y ordenar una auditoría de las cuentas públicas de 2010 a la fecha. También rechazaron hacer pública la información de los contratos que el Gobierno Estatal tiene con cada banco para los créditos. Todo el grupo parlamentario del PRI votó en contra y el voto que inclinó la balanza para desechar esta propuesta fue, de nueva cuenta, de Elisa Villalobos, de Morena.

Y POR SI FUERA POCO, esta propuesta rechazada también incluía exhortar al Gobierno del Estado para emprender un plan de austeridad del gasto en otras áreas para destinarlo a amortizar la deuda. Obviamente que les valió como lo muestra la investigación “Índice de Información del Ejercicio del Gasto 2018”, presentado esta semana por el IMCO, en la que se señala que el año pasado el Gobierno de Coahuila, a pesar de recibir ingresos adicionales de libre disposición superiores en más del 20 por ciento a sus estimaciones, contrató más deuda pública por un monto de 1.3 mil millones de pesos.

DICHA INVESTIGACIÓN SEÑALA TAMBIÉN QUE el año pasado el gobierno de Coahuila gastó más del 170% de lo presupuestado en publicidad oficial, por un monto de 1,429 millones pesos, mientras que en seguridad pública se gastaron 1,449 millones, en un estado donde el 55% de la población consideramos la inseguridad como el problema más importante.

Y NO SOLO EN ESTE rubro se sobregiraron. Es gastos burocráticos se excedieron en 22 por ciento, en viáticos 70% y 349% en ceremonias oficiales. Sin embargo, por otro lado, en infraestructura se gastó 35% menos de lo autorizado. Valdría la pena saber en qué y cómo se gastaron estos excesos, pero difícilmente algún día lo sabremos, así como tampoco sabremos el destino de los recursos desviados a través de empresas fantasmas, incluyendo las de la UAdeC. Ante todo esto cabe la sospecha que, por haber sido el año pasado un año electoral, necesitaban recursos para mantenerse en el poder y obviamente para seguir optimizando sus fortunas personales. Obviamente todo esto con la complacencia de la Auditoría del Estado.

TAL PARECE QUE, PARA NUESTRA desventura, seguimos viviendo bajo el régimen de la simulación solapado por nuestra apatía.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2