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Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
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Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación. Actualmente es profesor afiliado a la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Conductor del Espiral, programa de análisis político dominical del Canal 11. Analista Político cotidiano del Noticiero Enfoque de Núcleo Radio Mil. Analista semanal del noticiero nocturno de Proyecto 40. Co-conductor del programa Claves, también de Proyecto 40. Integrante de la mesa editorial de la Revista Nexos. Miembro del Consejo Consultivo de Conapo. Cuenta con diversas publicaciones en temas relativos a: La transición democrática. La función pública. El sistema de partidos. Los derechos. La ciudadanía.

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06 Julio 2017 04:00:00
PVEM: fuero e impunidad
Comprar la franquicia del PVEM en el estado de Morelos es el mejor negocio que ha hecho en su vida. Lleva 15 años sabiéndose intocable porque esa fuerza política lo protege a pesar de sus frecuentes arbitrariedades.

Se llama Javier Estrada González y aprovecha la inmunidad que le entrega su partido para burlarse de la ley. En estos días, por ejemplo, respondió al Juzgado 69 de lo civil que desacataría un citatorio, ya que es diputado local y según su punto de vista, el fuero legislativo lo protege.

Estrada suele abusar de su liderazgo político para hacer negocios millonarios. Esta vez se trata de hacer trampa a sus primas hermanas, Karina y Elisa Estrada, para quedarse con una herencia millonaria que no le corresponde.

La historia comenzó hace más de 50 años, cuando dos hermanos de apellido Estrada Elizondo, desarrollaron la colonia Reforma, ubicada en Cuernavaca, Morelos. Ambos hicieron una cuantiosa fortuna inmobiliaria y, al morir, dejaron una herencia importante.

Karina y Elisa –primas hermanas de Javier– crecieron en Estados Unidos, pero a la muerte de su progenitor regresaron a México para tomar posesión de lo que, según la voluntad del difunto, les pertenecía.

No contaron sin embargo con que un pariente suyo trataría de robarles el patrimonio. El líder estatal del Partido Verde, el diputado Javier Estrada, habría falseado firmas y documentos para despojar a sus parientes. A estas cándidas mujeres les sorprendió que los legisladores mexicanos quebraran la ley, sin ningún temor ni preocupación.

El hombre tiene sin embargo fama larga de hampón en el estado de Morelos. Por ejemplo, El Universal (07/11/15) dio a conocer cuando Estrada se paseaba por las calles del centro de Cuernavaca haciendo campaña, mientras sus achichincles cargaban dos costales repletos con billetes de 50 y 100 pesos, que el candidato fue repartiendo entre sus potenciales electores mientras repetía la consigna: “soy diputado y estoy para servirte”.

Sin que la autoridad electoral lo haya sancionado, Estrada logró la curul en el Congreso, sitio donde su fama protagónica y majadera creció varios metros. La diputada perredista, Hortensia Figueroa Peralta fue objeto de las invectivas de este macho prepotente. Frente a varios otros parlamentarios la amenazó diciéndole que iba a romperle la madre, por no estar de acuerdo en alguna discusión sin importancia.

Los compañeros de legislatura pugnaron para que Javier Estrada se disculpara, pero este hombre es alérgico a pedir perdón. Todo lo contrario, subió a tribuna y atacó de nuevo a su víctima llamándola discriminadora.

Javier Estrada renta un inmueble caro para que el PVEM lo use como oficina, cobra también renta por muchas bardas que son de su propiedad, para que ahí se anuncie su partido. Al mismo tiempo arrienda varios de sus predios para que los circos que visitan Cuernavaca tengan donde instalarse. Contrario a la oferta política que promueve en público, dentro de tales circos se maltrata y enferma a los animales.

El modelo de negocios que hace impune a este sujeto es idéntico al observado en muchas otras partes del país. El PVEM es una franquicia que se concesiona al mejor postor. Cuando se entrega a nivel estatal deja ganancias jugosas para sus líderes nacionales, y es que son muchos, como Javier Estrada, los que saben cuánto beneficio puede obtenerse del fuero que otorga el partido del tucán.

El juez 69 tiene pruebas de que Estrada quiere despojar a sus familiares de su patrimonio con documentos falsificados. Sin embargo tiene temor de que las influencias de este bribón, disfrazado de político ecologista, puedan imponer represalias.

Y es que tantos años usando el abanico lo han convertido en un hombre muy poderoso.

ZOOM: la dirigencia nacional del PVEM declaró la semana pasada que podría explorar su participación dentro de la Alianza Opositora encabezada por el PAN y el PRD. Hoy que ese partido no goza de ningún respeto, sería muy buen momento para que todos los partidos grandes lo dejaran morir solo. Ya es hora de que los Javieres Estrada de la política mexicana paguen consecuencias por los delitos que durante años han cometido sin afrontar ningún costo.
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