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Jorge A. Meléndez
Jorge A. Meléndez
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24 Junio 2017 04:00:00
¿QEPD el auto (y el petróleo)?
“El transporte como servicio destruirá enormes partes de las industrias de transportación y petróleo. Provocará que se desplome la demanda y los petroprecios. Billones de dólares se perderán y otros tantos se crearán en nuevas oportunidades”.

Apenas una parte del fenomenal reporte Repensando la Industria de Transportación, del James Arbib y Tony Seba que le recomiendo consulte en nuestros sitios. El título es inofensivo pero sus conclusiones son demoledoras. Le platico.

“Una disrupción basada en la tecnología se da al converger cambios que crean nuevas industrias y destruyen otras”, explica Seba en una charla (no deje de verla en nuestros sitios).

El profesor de Stanford explica que innovaciones en tecnología (robótica, inteligencia artificial, impresión 3D, etc.), modelos de negocio (Uber, Airbnb, etc.) y productos se suman para producir enormes ventajas en costos que provocan cambios sísmicos.

Por ejemplo, LIDAR, la tecnología en el corazón de los vehículos autónomos (VA). En el 2012, este aparatito en los carros de Google alcanzaba $70 mil dólares. ¿Sabe cuánto podría costar en los próximos meses? 90 dólares. ¡Bajaría 99.87% en sólo 5 años!

Impactante, y así por el estilo están las cuatro pistas de la revolución del transporte y la energía que explica Seba:

1. Almacenamiento de energía (baterías). El costo (Kw/hora) lleva décadas bajando a tasas superiores al 15% anual. Esto habilitará a la industria de vehículos eléctricos pero también afectará a la industria de energía convencional. Por ejemplo si una batería almacena electricidad en una casa o negocio se eliminan los cargos por horas pico, lo que dejaría sin uso a una gran parte de la capacidad instalada de generación eléctrica.

2. Vehículos eléctricos (VE). Un VE tiene grandes ventajas. Un Tesla S tiene 18 partes que se mueven vs. más de 2 mil para un vehículo con un motor de combustión interna (VCI). Por ende es mucho más barato el costo de mantenimiento de un VE. El motor eléctrico es mucho más eficiente. Como el costo de operación seguirá bajando y el rango de la batería seguirán subiendo, en unos cuantos años los VE competirán con los VCI de bajo precio. Ahí podría iniciar su declive masivo. La industria actual no podrá competir y surgirán nuevos jugadores, piense en compañías tipo “Valle del Silicio”.

3. Vehículos autónomos (VA). Como ya vimos, los costos tecnológicos caen dramáticamente. Un auto usa 4% del tiempo, el resto permanece parado. No tiene sentido. Conforme avance la regulación y las pruebas, los VA serán imparables. Combine esto con modelos de “sharing economy” como Uber o ZipCar y la necesidad de tener un carro desaparece.

4. Energía solar (ES). La curva de costos para generar ES tiene una pendiente decreciente acelerada. Ya es competitiva con fuentes tradicionales en 80% del mundo desarrollado. En pocos años su costo de producción será menor que el costo de transmisión de la energía tradicional. En ese momento no tendrá sentido producir energía con fuentes tradicionales.

La acumulación de cambios dramáticos hará que la velocidad de cambio sea impactante. Seba ilustra esto con un par de fotos viejas de Nueva York. La primera es de 1900: en la calle se ven decenas de caballos y ahí perdido entre los equinos, un carro de algún innovador.

La segunda es de 1913. La misma calle, pero todo exactamente al revés: puros carros y ahí perdido un triste caballo. En apenas 13 años la forma dominante de transporte murió. y nació otra industria.

“¿Qué dirán los expertos? No va a pasar y menos tan rápido. Pero cuando las curvas de costos llegan al punto de inflexión, ¡boom, pasa rapidísimo! En unos pocos años, las industrias de energía y transportación serán transformadas por almacenamiento, vehículos eléctricos y autónomos y la energía solar”, concluye Seba.

Impactante. No sé si como asegura el profesor estos cambios se darán en tan sólo una década ni que tan rápido lleguen a México. Pero ahí vienen. Olas imparables que afectarán a la industria automotor, energética, de bienes raíces (estacionamientos) y seguros/salud, entre otras. Si usted está en alguna de ellas, ¡prepárese!

En pocas palabras.

“Los cobardes mueren varias veces antes de morir”

Shakespeare

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