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14 Julio 2017 04:10:00
¿Qué esconde?
¡Ojo! Que el alcalde Isidro López Villarreal estaría destinando 2 millones de pesos de las ya de por sí trastocadas finanzas municipales, para cubrir el pago de asesores –¡¿más?!– a fin de que lo orienten y lo lleven de la mano en el paso a paso de la entrega-recepción del Ayuntamiento. Sin embargo, ni con todo ese dinero, ni con súper asesores, Chilo entiende razones, pues recién advirtió que el proceso para cerrar la actual Administración lo hará sin tomar en cuenta al alcalde electo, Manolo Jiménez.

Si Chilo no lo sabe, sus asesores se lo deberían de informar, pero la ley marca que la entrega-recepción es asunto de dos y se dará entre los equipos de los gobiernos saliente y entrante. Impensable lo que trata de ocultar.

Llegó la hora...

No hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla, y este viernes en punto de las 10 de la mañana iniciará la sesión plenaria del Instituto Nacional Electoral, donde el tema más relevante, por lo menos para Coahuila, es el dictamen de la Comisión de Fiscalización respecto a los topes de gastos de campaña.

De seguro la sesión del INE tendrá “rating” suficiente, pues hay mucho en juego y bastante. Hay muchos interesados en conocer si el árbitro electoral finalmente determinará si el panista Guillermo Anaya y el priista Miguel Riquelme sobrepasaron los gastos permitidos por la ley durante la correspondiente campaña, lo cual, según los que saben, bastaría para anular el resultado de los comicios del 4 de junio y convocar a unos nuevos, pero con otros candidatos.

Tregua en el INE

Luego del agarrón que se dieron durante la semana a manera de predebate sobre los gastos de campaña en Coahuila, los consejeros del INE, Ciro Murayama y Marco Baños, hicieron una tregua y al menos durante la víspera cesaron en lanzarse los dardos con señalamientos sobre el futuro electoral del estado. Como se sabe, el primero está a favor de que se anulen los comicios y el segundo sostiene que el rebase de los topes no es determinante, y por lo tanto, para anular una elección se deben tomar elementos adicionales.

El que también se encuentra activo con el tema de Coahuila es el expresidente del desaparecido IFE, Luis Carlos Ugalde. Hace días publicó un artículo donde menciona la anulación de comicios para Gobernador en Tabasco, en 2001, y Colima en 2003 y 2015.

No se salvan...

Si bien es cierto el INE de Lorenzo Córdova saldría debiendo a los otros candidatos de Coahuila que no rebasaron los topes de gastos de campaña y de hecho gastaron mucho menos del límite permitido, con excepción de la perredista Mary Telma Guajardo Villarreal y de José Ángel Pérez Hernández, quien primero fue candidato del Partido del Trabajo y después se sumó al morenista Armando Guadiana Tijerina, el resto debe litigar ante el INE por requerimientos de gastos no reportados, sobre todo de publicidad en medios informativos y propaganda a través de anuncios espectaculares y bardas.

En un barrido general por los 38 municipios, a manera de auditoría de campo, los representantes del INE encontraron que no cuadran los reportes de los exaspirantes, con la promoción de su imagen, desplegada a lo largo de los 60 días de campaña. El asunto, en el peor de los casos, podría desencadenar una serie de multas.

¡Ay Esther!

Quien se pretende subir al tema de los topes de campaña es la excandidata del PAN a la Alcaldía de Saltillo, Esther Quintana Salinas. La nuevamente jefa de la Oficina del Alcalde soltó que se encuentra a punto de impugnar el resultado de la elección del 4 de junio, pues según ella el candidato ganador, Manolo Jiménez, rebasó el gasto permitido, pero al parecer la funcionaria municipal perdió la brújula y olvidó los conceptos básicos del derecho electoral, en especial donde la legislación dice que el resultado de elecciones sólo se podrá objetar ante los tribunales en los tres días siguientes a la entrega de la constancia de mayoría, en este caso al priista.

Otro detalle que la abogada Quintana debe considerar, es que para impugnar una elección por topes de campaña, la diferencia entre primero y segundo lugar, es decir Manolo y ella, debe ser menor a 5% y no fue el caso, pues la panista quedó muy atrás, tanto como 15 puntos porcentuales.

¿No será que doña Esther aprovecha la fiebre de los topes de campaña para mantenerse vigente con miras a buscar una nueva candidatura, por ejemplo el próximo año?

¿Y el pase de charola...?

Por cierto, Esther Quintana y Chilo López reaccionaron a los señalamientos respecto al pase de charola entre funcionarios de primer nivel del Gobierno municipal, supuestamente para financiar la campaña de la panista. Según la fallida candidata, su equipo trabajó sin cobrar –¿ustedes creen?– y en su tono característico, así como enfadado, aseguró que si algo faltó en su campaña fue dinero. Precisamente por eso último hay quienes lanzan preguntas sin respuesta sobre los apoyos fantasma.

En tanto, el alcalde Chilo López aseguró que ni por enterado estuvo del mentado pase de charola en el que habrían pasado a la caja registradora directores, subdirectores y regidores.
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