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Georgina Cano
Georgina Cano
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03 Septiembre 2017 04:00:00
Que no falte nadie
Finalmente, regresaron los niños a la escuela; anhelo de muchas mamás. En lo personal, me fascina que estén de vacaciones, pero el regreso a la escuela marca también el regreso a un mayor orden y disciplina en casa, sobre todo en horarios.

Visité algunas escuelas en estos días y me encontré con un gran ánimo por parte de maestros y alumnos; todos me dijeron que ya querían regresar a clases, lo cual me parece muy positivo.

Pero no todos los niños y niñas están en la escuela. En una de esas visitas me encontré con que hay una niña a la cual sus padres no están llevando a la escuela, problema que viene arrastrando desde el ciclo escolar anterior.

El año pasado, presenté en el Congreso una iniciativa que fue aprobada por la cual se reformaron el artículo 36 de la Ley de Educación y el artículo 62 de la Ley del Sistema Estatal para la Garantía de los Derechos Humanos de Niños y Niñas. La reforma prevé que cuando los niños presenten faltas prolongadas o reiteradas a la escuela, los maestros o directores deban dar aviso a la Pronnif con la finalidad de que realice las acciones conducentes para descartar o atender situaciones de maltrato infantil en el hogar que pudieran ser la causa de la ausencia y se garantice que el niño pueda hacer efectivo el derecho a la educación.

En México la educación es gratuita, y sin embargo hay muchos niños que no asisten a la escuela.

Los padres, debemos de asegurarnos que nada impida que puedan educarse; obstaculizar su educación significa limitar su posibilidad de desarrollo. Como sociedad también es importante involucrarnos en buscar que todos los niños y niñas reciban educación pues una sociedad educada tiene más oportunidades de crecimiento y desarrollo económico. Todos podemos ayudar a garantizar que los niños estén en la escuela.

Hace un par de años una persona me confió que habían expulsado de la escuela a su hija de sexto año de primaria y que no la inscribiría en otra institución pues ya la había cambiado de escuela en repetidas ocasiones y por más esfuerzo que hacía simplemente la niña no ponía nada de su parte, que no quería estudiar ni portarse bien y que de nada valía el esfuerzo que ella como madre soltera estaba haciendo por darle educación.

Le pedí que no renunciara a luchar por el derecho a la educación de su hija, aún en contra de su voluntad. Le hice ver que la niña estaría destinada a ser dependiente pues sin educación difícilmente podría en el futuro valerse por ella misma, las oportunidades de empleo cada vez exigen mayores conocimientos. Accedió a que fuéramos juntas a la escuela a hablar con la directora e hicieron compromisos: La escuela de apoyarla y mantenerla informada y la madre de tomar acciones en casa y asistir periódicamente a la escuela y verificar que su hija estuviera cumpliendo como estudiante.

Hoy la niña cursa el segundo grado de secundaria, su conducta mejoró y sus calificaciones también, con altas y bajas como todo en la vida, pero sigue adelante.

Si sabes de algún niño que no está asistiendo a la escuela, repórtalo a la Pronnif y contribuye en la lucha por la educación. ¡Todos a la escuela!

Facebook: Georgina Cano
Twitter: @GeorginaCano
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