×
Columnista Invitado
Columnista Invitado
ver +

" Comentar Imprimir
09 Septiembre 2018 04:00:00
¿Qué pasó con el Morenagate?
Horas después de que se registrara el sismo del 19 de septiembre de 2017, Andrés Manuel López Obrador manifestó que Morena donaría un porcentaje del financiamiento de campaña para los damnificados. Para esto advirtió la creación de un fideicomiso con el fin de transferir los recursos del partido a dicho instrumento, y, a su vez, para que los simpatizantes y militantes pudieran realizar sus aportaciones.

Por tal motivo, el Partido Revolucionario Institucional presentó una queja en materia de fiscalización ante el INE, argumentando que Morena no siguió el procedimiento aprobado por esta autoridad para que los partidos pudieran apoyar a los afectados del sismo, vulnerando la normatividad electoral por destinar sus prerrogativas para fines distintos a los permitidos por la misma.

Después de casi 4 meses de investigación, la Unidad de Fiscalización del INE concluyó lo siguiente: a) AMLO manifestó públicamente la intención de crear un fideicomiso para repartir recursos a los damnificados; b) el Consejo Nacional de Morena aprobó crear un fideicomiso llamado Por los Demás; c) se creó el fideicomiso formalmente ante una institución bancaria; d) las personas que integran el comité técnico encargado de tomar las decisiones fundamentales del fideicomiso se encuentran vinculadas con Morena (candidatos, dirigentes, funcionarios emanados del partido, etc.); e) el fideicomiso tuvo un total de ingresos por 78.8 millones de pesos, de los cuales aproximadamente 44 millones se realizaron mediante depósitos en efectivo, mismos que se encuentran prohibidos por las propias reglas del fideicomiso y por la Ley Electoral; f) se realizaron decenas de depósitos de manera sistemática por las mismas personas, lo que hace pensar que se trata de una simulación; g) el retiro de los recursos se realizó mediante cheques por personas ligadas directamente a Morena, por lo que no hay certeza de que los beneficios hayan sido entregados a los sujetos de apoyo (damnificados).

Estas irregularidades hicieron que el INE determinara que hubo “fraude a ley” por parte de Morena, al concluir que utilizó el fideicomiso como un “mecanismo paralelo de financiamiento”, aunado a que no reportó la creación del mismo a esa autoridad y omitiera reportar los ingresos y egresos que se registraron en dicho instrumento; sancionándolo con una multa de 197 millones de pesos.

Evidentemente existen elementos para acreditar posibles infracciones por parte de Morena, sin embargo, también se pueden identificar deficiencias serias en la investigación que nos lleven hasta el otro extremo. En primer lugar, el INE no detectó que los recursos públicos del partido hayan pasado directamente al fideicomiso; asimismo, la autoridad fiscalizadora no alcanzó a identificar, por un lado, el origen de gran parte los recursos que ingresaron al fideicomiso y, por otro, el destino final de esos recursos. Es decir, no existe certeza del vínculo entre el uso de los recursos con un fin electoral que pudiera beneficiar a Morena, y que, por ende, generara una situación de inequidad en la competencia electoral.

Basándose en estas deficiencias, la Sala Superior del Tribunal Electoral determinó, con criterios endebles, que el INE no fue exhaustivo en su investigación, hecho suficiente, a criterio unánime de los magistrados, para revocar de manera lisa y llana la multa millonaria. En otras palabras, le dieron carpetazo al asunto.

El mal sabor de boca que deja la resolución, es que la misma establece las diligencias e investigaciones que, a juicio del Tribunal, el INE omitió realizar. ¿Por qué, como en muchos otros casos, el Tribunal no regresó el asunto al INE para que continuara las diligencias necesarias con el fin de concluir de manera integral la investigación? Al no hacerlo, lo único que se logró fue dejar una investigación inconclusa, inhibiendo la transparencia y la rendición de cuentas que los partidos políticos están obligados a brindar.

La justicia electoral requiere de sentencias sustentadas en criterios y argumentos sólidos, de lo contrario solo se erosiona la credibilidad de la autoridades jurisdiccionales en la materia y de los partidos políticos; ambos pilares fundamentales de nuestro sistema democrático.

¿Qué pasó con el dinero del fideicomiso? Nunca lo sabremos.

Por: GERARDO BLANCO
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2