×
Querida Ana
Querida Ana
ver +

" Comentar Imprimir
28 Febrero 2018 04:00:00
Querida Deprimida
QUERIDA ANA:

Soy una muchacha de 16 años. Estudio y vivo con mis padres aunque en ratos quisiera no vivir con ellos. El problema es que son demasiado protectores y hacen que me sienta como una niña de 5 años o hasta como bebita. Nunca les he dado motivo para que duden de mí o se preocupen como lo hacen, pero ellos no dejan de vigilar todos mis movimientos. Siempre que me invitan a alguna parte, mis padres insisten en saber exactamente en dónde estaré y con quiénes. ¿Cómo ve eso?

Ana, tú debes saberlo y mis padres lo saben, pero parecen no tomarlo en cuenta. Los jóvenes, los adolescentes, no siempre planeamos las cosas. Algunas veces vamos a lugares bajo el impulso del momento. Cuando les digo a ellos: “No sé a dónde voy a ir o quién estará allí”. Me dicen: “Lo sentimos. No vas”.

Admito que algunos de los muchachos con quienes me junto han hecho algunas cosas “cuestionables” (como dicen mis papás) y se han metido en problemas a veces, pero yo sé que son buenos muchachos por dentro. Quisiera que mis papás dejaran de ser tan juzgadores y los aceptaran como realmente son. Quiero mucho a mis papás, son lo máximo, pero ellos no ven las cosas como las veo yo, como las vemos los jóvenes. ¿Cómo puedo hacerle para que sean más comprensivos? Muchas gracias por tu ayuda.

REPRIMIDA

QUERIDA REPRIMIDA:

Tus padres no te están reprimiendo, y en lugar de enojarte y molestarte, deberías estar agradecida porque ellos se preocupan constantemente por ti y prestan permanente atención a enterarse a dónde vas y con quién. Dices que algunos de tus amigos han hecho “algunas cosas cuestionables y se han metido en problemas”, y defenderlos me hace ver que no eres la mejor juez de tus compañeros.

Te sugiero que respetes, sin molestarte, las reglas que impongan tus padres. Ellos te aman más que nadie y velan por tu seguridad. Ten la seguridad de que si lo haces, y cuando se sientan más seguros de que puedes manejar la responsabilidad, te podrán dar más libertad. Mientras tanto, invita a tus amigos a tu casa para que tus padres puedan conocerlos. Si realmente “son buenos muchachos por dentro”, ello les dará a tus padres más oportunidad de descubrirlo.

ANA
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2