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Querida Ana
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02 Abril 2018 04:00:00
Querida Guille
QUERIDA ANA:

Tengo una niña de 13 meses a quien como todos los niños, le gusta explorar. Una hermana de mi esposo tiene una niña 2 meses mayor que mi hija. Me llevo muy bien con mi cuñada y la quiero y aprecio y quiero mucho a la niña. Además mi hija se entiende muy bien con su primita y juegan muy contentas. Sin embargo, el problema es que mi cuñada se niega a tener su casa preparada para bebés.

Le he pedido que cuando vayamos ponga sus cosas frágiles donde mi hija no pueda alcanzarlas, que tape sus contactos eléctricos y cierre la puerta de la cocina para que la niña no tenga acceso a los gabinetes donde pueda haber productos de limpieza peligrosos. O algún medicamento en los cajones. Mi cuñada dice que eso es paranoia, pues los niños deben ser corregidos y hasta castigados si rompen algo y que es la única manera como aprenderán a no tocarlas. Pero no se trata de eso, sólo de que quiebren cosas, sino que se pueden llevar a la boca cosas pequeñas que pueden tragarse o que les haga daño y hay muchos peligros para los niños que pueden ser eliminados. Además, los niños no deben ser castigados cada vez que tocan algo fuera de límites.

Cuando visito la casa de mi cuñada, desde que mi hija aprendió a caminar, tengo que perseguirla para asegurarme de que no quiebre algo precioso o se trague algo venenoso. No puedo estar tranquila y es tan frustrante que en realidad casi ni platico con mi cuñada y estoy pensando en dejar de visitarla hasta que mi hija comprenda bien lo que puede o no tocar y puede o no comer. Sé que mi cuñada va a enojarse, pero no encuentro otra salida.

¿Hago mal en pensar y actuar como lo hago? ¿Cómo puedo manejar esta situación sin destruir la relación buena que he llevado siempre con mi cuñada? Confío mucho en su sensatez y buena voluntad. Por eso le pido consejo. Además deseo felicitarla por su excelente columna.

GUILLE

QUERIDA GUILLE:

No es seguro que los niños anden en una casa donde pudieran meter los dedos mojados (o hasta sin estar mojados) en algún contacto eléctrico o dar con algún producto de limpieza que estuviera en un gabinete de la cocina o de un baño y pudiera beberlo o ponerlo en la boca, cosa que es frecuente que hagan los niños. Tu cuñada debe escuchar tus palabras de sabiduría o Dios no permita que descubra que tenías razón al pedirle que haga algo como le has sugerido. Si quieres continuar con esa buena relación que tienes con tu cuñada, mejor invítala a tu casa o contrata una joven que te acompañe para vigilar a tu hijita cuando vayas a visitarla. Gracias por tu felicitación. Hago todo con la mejor voluntad.

ANA
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