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Querida Ana
Querida Ana
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07 Abril 2018 04:00:00
Querida Homenajeada
QUERIDA ANA:

Te voy a contar algo muy increíble y raro que me sucedió. Yo nunca había visto algo igual. No había visto el motivo por el cual una “amiga” hiciera una fiesta de ese tipo. Pero sí he visto que mucha gente abusa de la ingenuidad de otros para obtener beneficios personales. Ahí va la historia.

Al cumplir 30 años trabajando, decidí jubilarme. Trabajaba en una fábrica y una de las compañeras me dijo que iba a organizarme una fiesta “de retiro”, pero que le entregaría a cada compañera y compañero una invitación impresa y con un sobrecito en ella, para que entendieran que debían cooperar con “un regalito en efectivo” para mí. Yo le dije que eso no me gustaba, pero ella me dijo que en la actualidad todo se maneja de esa manera. Yo le dije que no lo hiciera, pero insistió tanto que accedí. Gran error.

Consiguió ella que la reunión se hiciera en la propia fábrica, en un salón que tienen para juntas y que es bastante grande. También consiguió con los jefes que aportaran una cantidad para la botana, los sándwiches y los refrescos que se sirvieron. Pusieron música en una computadora y todo resultó muy agradable. Vi que había muchos sobres en el jarrón de vidrio que ella puso en una mesa con unas flores. Además, unas compañeras con quienes siempre he tenido mucha amistad, me llevaron algunos regalitos aparte. No sé si también pondrían sobre, pero ellas pusieron en la mesa varios regalitos muy bien envueltos. Yo les agradecí públicamente a mis compañeros y también a los jefes que estuvieron allí un ratito.

Cuando todo terminó, ella me dijo que me fuera sin pendiente, que al día siguiente iría a mi casa y me llevaría todo. No fue al día siguiente, sino al tercer día. Pero me dijo que los sobres no me los entregaba porque ella había tenido que comprar muchas cosas de la comida y refrescos porque no se había completado con lo que pusieron los jefes y había abierto los sobres para pagar lo que faltaba y hasta había faltado. ¿Cómo ves? Eso pasó antier y no sé qué hacer. ¿Debo ir a la fábrica y aclarar las cosas con mis compañeros? ¿Dejo todo como está? ¿Qué hago? Ayúdame por favor, y que sea rápido, porque si me dices que vaya, debo hacerlo lo más pronto posible. Gracias de todo corazón.

HOMENAJEADA

QUERIDA HOMENAJEADA:

Te contesto tan pronto leí tu carta, que es la primera que recibo con una historia como esta. Me quedé muda. Pero te voy a decir lo que pienso que puedes hacer. Efectivamente, en la actualidad todo lleva un “precio” incluido. Bodas, bautizos, despedidas de soltera, baby showers. Pero yo no había sabido de una despedida en el trabajo que fuera “de sobrecito”. Es una nueva modalidad. Sin embargo, tus amigos-compañeros están pensando que tú recibiste un regalo de parte de ellos y seguramente la mayoría puso su nombre o alguna tarjeta en el sobre para demostrarte su afecto y cariño. Tu “amiga” organizadora ni siquiera te da la oportunidad de agradecer debidamente a tus amigos su obsequio.

Preséntate en tu lugar de trabajo, habla primero con tu compañera organizadora de la despedida para decirle que estás allí para que te dé las notas de lo que gastó de su bolsillo en la despedida, porque vas a pagárselo, y que te entregue los sobres que entregaron tus compañeros, o que vas a hablar con todos ellos y ellas para explicarles con toda calma y claridad lo que sucedió y que vas a ofrecerles una disculpa por no poder agradecerles su amabilidad por su obsequio, porque no lo recibiste.

Si no te entrega el total de los sobres, siéntete libre de hacer lo que te sugiero. Al menos te sentirás más tranquila y quedarás bien con tus compañeros. Es una medida drástica, pero ella no merece menos. Es un hurto, un abuso de confianza.

ANA
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