×
Querida Ana
Querida Ana
ver +

" Comentar Imprimir
19 Agosto 2017 04:00:00
Querida Kora
QUERIDA ANA:

Usted ha escrito varias veces acerca de la costumbre que desde hace años se estableció de empujar sobre el pastel a quienes cumplen años cuando van a apagar las velitas o cortar el pastel, llenándole la cara de betún. Me parece una muy mala costumbre.

Otra actividad que encuentro igual de de-sagradable y grosera es la que tienen los jugadores, especialmente de futbol, de echar litros de agua helada o algún otro líquido (¿champaña a los de la NFL? Si así es, es un desperdicio), sobre la cabeza de ellos y el entrenador después de ganar algún partido. Se toma de buen humor porque dicen gusta a todos (quizás en el momento de la euforia), pero a los que no les gusta, ¿qué opción tienen? Estos tipos de “celebración” son irrespetuosos e infantiles. Antiguamente, en el caso de los jugadores, cuando el equipo ganador alzaba a su entrenador sobre sus hombros y lo paseaban por todo el campo era en señal de triunfo (como a los toreros).

Pienso que el líquido sobre el entrenador y los jugadores y el pastel en la cara, se iniciaron porque alguien lo hizo así alguna vez y se rieron, y otros pensaron que era chistoso y se perpetuó la costumbre. Pero las bromas dejan de ser chistosas después de un tiempo. ¿Cuándo será el momento en que se termine eso? Sé lo que usted piensa y por eso le trato el tema. Gracias si decide publicar mi carta. La felicito y la admiro.

KORA

QUERIDA KORA:

Muchas expresiones en desacuerdo he escuchado sobre lo del empujón sobre el pastel. Nunca acerca de los jugadores como usted lo ha hecho ahora, pero me da gusto que haya manifestado su punto de vista porque yo he pensado y así lo he expresado, que es una costumbre que me disgusta bastante. Sería el momento de regresar a lo del entrenador sobre los hombros de los jugadores de su equipo y darle el trato de héroe que merece. Y también de no echar a perder momentos de alegría y buen humor en las fiestas de cumpleaños ensuciando la cara y en ocasiones hasta la ropa de quienes se festejan.

Gracias por su opinión a mi trabajo y su felicitación, y gracias por su carta que me confirma algo por lo que yo siempre he pugnado.

ANA
Imprimir
COMENTARIOS



top-add