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Querida Ana
Querida Ana
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09 Febrero 2018 04:00:00
Querida Molesta
QUERIDA ANA:

Sé que este tema no es una cuestión importante, pero es algo que me enfadó y necesito un consejo sensato como el tuyo. Gracias por tu tiempo.

Siempre que tengo una cena o comida en mi casa, rápidamente llevo la vajilla, vasos y copas al fregadero y les pongo agua para remojarlos, dejando todo para lavarlo cuando mis invitados se van. Luego regreso a la mesa y disfruto el resto de la noche o de la tarde. Cuando mis invitadas se ofrecen para ayudar con los platos, las rechazo cortésmente y pido que sigan conversando.

Sin embargo, la semana pasada una de las invitadas, que se levantó de la mesa para ir al baño, se deslizó hasta la cocina y comenzó a lavar las copas de cristal que son bastante delicadas, volteándolas en el fregadero para que se secaran y una de ellas se volteó y se quebró. Todo eso porque por la noche yo no tengo ayuda en la casa.

Yo entonces me di cuenta de que del baño se fue a la cocina y fui para allá. Ella, apenada, me ofreció disculpas y yo, sin mostrar ningún disgusto, le dije que no se preocupara y que volviéramos al comedor a continuar conversando. Claro que me dolió que mi copa se quebrara, pero tuve que mostrarme tranquila y todo siguió como si nada hubiera sucedido.

Por favor, Ana, diles a tus lectoras que si una anfitriona les dice que no desea ayuda con la vajilla, que no insistan y hagan favores en ese sentido. Gracias por publicar mi carta. Te saludo.

MOLESTA

QUERIDA MOLESTA:

Quizás necesitas ser un poco más terminante, aunque de manera cordial. Si las invitadas insisten en ayudar a lavar aún después de haberles dicho “no gracias”, sacarlas amablemente de la cocina y decirles: “En esta casa no se permite a los invitados lavar los platos. Por favor vayan a la sala y disfruten la noche”.

Gracias por escribir. También te saludo.

ANA
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