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Querida Ana
Querida Ana
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16 Agosto 2017 04:00:00
Querido Abuelo Molesto
QUERIDA ANA:

Estoy casado en segundas nupcias con una mujer divorciada que tiene tres hijos y seis nietos. Yo era viudo. Los nietos pequeños, que son cinco, nos visitan cada 15 días: un sábado sí y otro no. Pero sucede que los niños son muy aguerridos y en mi opinión sus modales en la mesa dejan mucho que desear. Hablan mucho, en ratos gritan, se levantan al baño, etcétera. Mi esposa no les dice nada; menos los regaña o les llama la atención.

El último sábado que vinieron les llamé la atención, lo hice de buena manera y hasta con bromas, pero ella me dijo después que no lo hiciera, que a los niños les encanta venir a casa y cuentan los días para la visita, que deje que disfruten, que no los presionemos como lo hacen sus padres. Yo le dije que no les hace ningún favor, ya que pienso que los padres no los están educando bien. Mis nietos son mejor portados y ellos vienen los sábados que no vienen los de ella. ¿Qué me puede decir usted de esto? Gracias por su opinión.

ABUELO MOLESTO

QUERIDO ABUELO MOLESTO:

Su esposa es una mujer sabia. A menos que los niños se avienten la comida, no utilicen los cubiertos, se entierren los tenedores o hagan groserías en la mesa, etcétera, le sugiero que no trate de corregirlos. Para eso están los padres. Si usted no puede soportar eso, permanezca un rato en la mesa, luego con algún pretexto levántese y vaya a la sala o a su recámara y regrese cuando ya casi estén terminando de comer. Por lo demás, hágase “de la vista gorda” y ambos gocen a sus nietos.

ANA
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