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Guillermo Fárber
Guillermo Fárber
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Guillermo Fárber (25 de septiembre de 1948, D.F.) estudió ciencias y técnicas de la información y una maestría en administración; se ha desempeñado como reportero, redactor, guionista en Televisión Independiente de México, comentarista político en Radio 13, radio Fórmula, Radio ABC, conductor de ¡Cámara con los grillos!, primer programa de periodismo puramente palamentario en la historia de la radio mexicana, editor del portal mexico.com, columnista político en publicaciones como Vértigo, Excélsior, Noroeste de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, Por esto!, de Yucatán, comentarista de televisión en Canal 40, coordinador de Información en el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos del gobierno del Estado de México, y en un sinfín de puestos relacionados con la comunicación y la mercadotecnia. Entre sus publicaciones se encuentran, Elogio d ela locura de un ave desairada, Costa-Amic, 1976; El mexicano diseñado por el enemigo, V Siglos, 1976; A imagen y semejanza (novela política), siglo XXI, 1992; Política de competencia en México: desregulación económica 1989-1993, FCE, 1993; Adiccionario del chacoteo, Sansores y Aljure, 1997; Fobaproa: bomba de tiempo (coordinador y coautor), Times, 1998; La nueva crisis de México (en colaboración), Aguilar, 2002; ¡Déjate de pendejadas!, Excélsior, 2003.

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03 Junio 2020 04:07:00
Quinina
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Mi primo el Jaime me dice: “Mi esposa Patricia, que vivió en Costa de Marfil, África Occidental, me dice que cuando estaba chica, les daban quinina para protegerse del paludismo. Nivaquina se llamaba esa medicina. De eso hace unos 50 años. No sé si tenga relación con la Bromoquinina. En Francia hay una polémica sobre el uso de la cloroquina. Un doctor marsellés la recomienda. Un tratamiento alternativo es el plasma de los enfermos de Covid-19 que sobrevivieron y se inmunizaron. Eso se está empezando a hacer como prueba en el Tec de Monterrey. Se le dan a los enfermos graves pero no ‘entubados’, y se espera que se mejoren en poco tiempo, pero sigue siendo una prueba experimental”.
 
LAVARSE LAS MANOS

Ahora que lavarse las manos ha reforzado su carácter de ritual casi religioso, yo recuerdo al pobre Ignaz Semmelweis, ooooootra víctima de los prejuicios dizque “científicos” de su época (y de su propia conducta extravagante y provocadora, hay que aceptarlo también). Wikipedia: “Ignaz Philipp Semmelweis (1818-1865) fue un médico cirujano y obstetra en el Imperio Austriaco. Es conocido popularmente como el ‘Salvador de Madres’ pues descubrió que la incidencia de la sepsis puerperal o fiebre puerperal podía ser disminuida drásticamente usando desinfección de las manos en las clínicas obstétricas. Es considerado como el creador de los procedimientos antisépticos.

“La fiebre puerperal a mediados del siglo XIX tenía un desenlace frecuentemente fatal, provocando la muerte de un 10-35% de las parturientas. Semmelweis, en 1847, propuso lavarse cuidadosamente las manos con una solución de hipoclorito cálcico cuando él trabajaba en la Primera Clínica Obstétrica (Clínica I) del Hospital General de Viena, donde la mortalidad entre las pacientes hospitalizadas en la sala atendida por obstetras (Clínica I) era de tres a cinco veces más alta que en la sala atendida por matronas (Clínica II).

“Semmelweis publicó su obra seminal De la etiología, el concepto y la profilaxis de la fiebre puerperal en 1861, describiendo su investigación y proponiendo medidas para controlar la fiebre puerperal. A pesar de varias publicaciones difundiendo sus resultados y demostrando que el lavado profundo de las manos de los obstetras reducía significativamente la mortalidad por fiebre puerperal a menos del 1%, las observaciones de Semmelweis entraban en conflicto con la opinión médica establecida en su tiempo y sus ideas fueron rechazadas. Algunos médicos se sintieron ultrajados por la sugerencia de que ellos eran responsables de la muerte de las embarazadas por no lavarse adecuadamente las manos antes de atenderlas. A ello se añadió el que Semmelweis no fue capaz de proporcionar una explicación satisfactoria para sus propuestas, que solo fueron aceptadas después de su muerte, cuando Louis Pasteur confirmó la teoría de los gérmenes como causantes de las infecciones y Joseph Lister, siguiendo las investigaciones de Pasteur, implementó el uso de los métodos de asepsia y antisepsia en cirugía.

“Después de abandonar Viena y ejercer como profesor de obstetricia en Budapest, Semmelweis fue ingresado con engaños en un manicomio donde murió a las dos semanas de un proceso séptico causado probablemente por una paliza de sus guardias (típicos sádicos tipo la enfermera de la tremenda “Alguien voló sobre el nido del cuco” de 1975, película a la que haré referencia en alguna Buhedera posterior).

“El profesor Gustav Adolf Michaelis (1798-1848), director de la maternidad y de la escuela de matronas en Kiel, aceptó las sugerencias de Semmelweis y finalmente se suicidó porque se sintió responsable de la muerte de su propia sobrina por haberla examinado cuando dio a luz. (Por fin uno de estos hiper necios dizque ‘científicos’ vio la luz.)

“Solo tardíamente la evidencia observacional de Semmelweis fue aceptada, y 20 años más tarde Louis Pasteur ofreció una explicación teórica: los gérmenes como causantes de enfermedad”.


OOOOOOMMMMMM

Recuerda meditar cuanto puedas, cuando puedas. Excelente introducción a la meditación, y cómo entrar en paz y relajación:

http://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=2581
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