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Ricardo Raphael
Ricardo Raphael
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Licenciado en Derecho por la UNAM. Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela Nacional de Administración (ENA) de la República Francesa. Estudios Doctorales en Economía Política y Políticas Comparadas por la Escuela para Graduados de Claremont, California, EU. Secretario General de Democracia Social, Partido Político Nacional. Representante ante el Consejo General del IFE del partido México Posible. Coordinador de la Comisión Ciudadana de Estudios para Eliminar y Prevenir la Discriminación. Actualmente es profesor afiliado a la División de Administración Pública del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Conductor del Espiral, programa de análisis político dominical del Canal 11. Analista Político cotidiano del Noticiero Enfoque de Núcleo Radio Mil. Analista semanal del noticiero nocturno de Proyecto 40. Co-conductor del programa Claves, también de Proyecto 40. Integrante de la mesa editorial de la Revista Nexos. Miembro del Consejo Consultivo de Conapo. Cuenta con diversas publicaciones en temas relativos a: La transición democrática. La función pública. El sistema de partidos. Los derechos. La ciudadanía.

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24 Mayo 2018 04:00:00
Ricardo Alemán y el odio
El lunes de esta semana, Ricardo Alemán publicó una mentira a través de la cuenta que tiene en Twitter: “autoridades politécnicas revisaron a detalle el caso de linchamiento mediático en contra del periodista” (Ricardo Alemán se llama a sí mismo: el periodista).

Es falso que la autoridad politécnica haya observado, analizado, revisado o ponderado acto alguno relacionado con un supuesto linchamiento en contra de este señor.

Un comunicado conjunto emitido por Canal Once y el Instituto Politécnico Nacional (IPN) dice que –en coincidencia con las opiniones de la Defensoría de la Audiencia y el Consejo Ciudadano de la televisora– no se encontraron motivos para rescindir el contrato que dio origen a la producción y emisión del programa Despertar Político, conducido por Alemán, cuya vigencia se agota el día 31 de julio de este año.

La fuente de esta controversia fue aquel otro mensaje, publicado por el mismo señor, también en Twitter, el día 5 de mayo: “Les hablan: ‘A John Lennon lo mató un fan. A Versace lo mató un fan. A Selena la mató un fan. A ver a qué hora chairos’”.

Dado que Ricardo Alemán ha señalado reiteradamente como chairos a los seguidores del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, el mensaje implica sin ambigüedades un llamamiento al magnicidio.

Este mensaje del señor Alemán dio la espalda a las leyes mexicanas. Es puntualmente contrario a los principios contenidos en el Artículo 226 de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión: es un acto contrario a la paz y la dignidad de las personas que estimula la violencia.

Sin embargo, en opinión de las autoridades politécnicas, dado que el mensaje del señor Alemán no fue emitido en el programa Despertar Político, sino en una plataforma de redes sociales, no se materializa causal jurídica sustantiva para rescindir el contrato.

Con todo, se exhorta al aludido para que comprometa su periodismo con “la construcción de una ciudadanía participativa e informada; además del respeto a la democracia y la pluralidad que se debe guardar en los espacios de la emisora politécnica”.

El buen entendedor no necesita más palabras: 1) el contrato de prestación de servicios entre Canal Once y Ricardo Alemán continuará vigente hasta el día 31 de julio; 2) debido a que el mensaje incitando al odio y la violencia no fue emitido dentro del programa Despertar Político; pero 3) se solicita al señor disposición para construir democracia.

Tiene mucho tiempo ya que Ricardo Alemán está dedicado a agitar los argumentos polares de nuestra sociedad. Su lenguaje provocador, agresivo, increpante y colérico arrecia contra unos y logra enardecer a otros.

El día 5 de mayo de 2018 este sujeto se permitió llegar al extremo de promover por Twitter el asesinato de un candidato presidencial. Olvidó que la libertad de expresión tiene como limitante la promoción del odio y la violencia. Luego, con un video, dijo que no dijo lo que sí dijo y, acto seguido, se asumió como víctima de linchamiento por parte de quienes, en masa, le reclamaron su conducta. Era difícil suponer que un exabrupto como ese no iba a levantar bufidos igual o peor de inmorales.

ZOOM: La estridencia de los extremos está produciendo, en el mundo y en México, una muy peligrosa fractura social y, por obra de sus voceros, la democracia está en riesgo.

John Stuart Mill se refirió a la democracia como el Gobierno a través del diálogo; quien promueve la aniquilación del otro, quien increpa por sistema, quien cierra los canales de la conversación es responsable principal de la opresión.

En este contexto, los medios públicos habrían de tener como responsabilidad privilegiar la elocuencia de la moderación sobre la estridencia de los extremos.
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