×
Cholyn Garza
Cholyn Garza
ver +
Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

" Comentar Imprimir
01 Julio 2017 04:00:00
Robotizados
Dentro de unos años, al ritmo acelerado que va marchando la tecnología, el mundo estará manejado por Robots. Y no se trata de alguna película ficción de reciente creación sino lo que en supuestamente nos espera en la realidad.

No lo digo yo, lo mencionan ya insistentemente los llamados “expertos”. Se trabaja en el proyecto para buscar que las máquinas vayan sustituyendo a las personas. Obviamente que el número de empleados habrá de disminuir pero eso no quiere decir que todos los trabajadores habrán de ser sustituidos.

Al menos eso creo y confío en ello, por aquello de quién manejará las máquinas.

Se han construido muñecos con material de aluminio, o sea, robots para auxiliar en las tareas domésticas en los hogares. Se escucha bien si tomamos en consideración que cada vez es más difícil conseguir personal de confianza para trabajar en los hogares. Sin embargo, no estoy segura de querer tener una hojalata con delantal en casa.

Hemos visto películas que gustan a los niños donde se recrean infinidad de acontecimientos que los lleva a volar la imaginación. La ficción eso es: imaginar y disfrutar. Sucede con cualquier lectura o exposición.

No podemos negar que la etapa más hermosa del ser humano es precisamente la niñez, donde cualquiera de nosotros alguna vez nos convertimos en nuestro personaje favorito. Las niñas, en alguna princesa del cuento que más nos gustaba; los niños, adoptaban la figura de su héroe predilecto.

Por eso, a pesar de los años transcurridos, los cuentos de hadas se llevan a la pantalla o al teatro. Se reviven las historias, ya sea en caricaturas donde participan actores que prestan su voz o bien películas donde artistas dan vida a determinado personaje.

Al escuchar hablar de la posibilidad de tener “robots” en empresas, hogares y por doquier no dejo de sentir cierta preocupación.

Y la inquietud no viene precisamente del futuro “robotizado” sino del presente falto de sensibilidad, del cambio de actitudes en el ser humano, en la inclinación enfermiza a las redes sociales que se traduce en adicción; en la violencia extrema que se está viviendo; en tantas situaciones negativas que nos afectan a todos.

De alguna manera la tecnología nos ha ido “robotizando”, “sin querer, queriendo” como diría aquel personaje de la televisión, El Chavo del Ocho”.

Las empresas se fueron modernizando al grado de que si usted marca un número le va a contestar un disco ¡HORROR! “si sabe el número de extensión, márquelo ahora…….” Y ya sabe usted lo demás; que si la línea está ocupada, que vuelva a marcar, si en ese momento lo atiende una persona (sobre todo, en una sucursal bancaria) difícilmente la volverá a contactar, será otra quien lo atienda por supuesto después de repetir su solicitud.

Y no se le ocurra ir a solicitar información personalmente a su sucursal, acerca de sus estados de cuenta, porque casi casi le dicen que es usted una persona retrógrada que para eso está el internet, que todo está digitalizado. Si se insiste en la solicitud porque ya el cliente agotó los recursos de investigación, a veces no se recibe el trato que se espera; es decir, un buen trato. Los empleados no se ponen a pensar que no todos los clientes tienen acceso a una computadora. Que hay personas muy mayores que tienen el orgullo de valerse por sí mismas pero por desconocimiento o desconfianza prefieren realizar ciertos movimientos personalmente antes de acudir a la tecnología.

Lo menos que se espera al acudir a cualquier empresa o dependencia, es ser atendido con amabilidad, como antes ocurría. Hoy parecería que la tecnología ha modificado el comportamiento humano.

Realmente los empleados ¿se encuentran robotizados o están perdiendo sensibilidad? O tal vez las dos cosas. No pocos están haciendo un trabajo en automático, como si estuvieran programados como robotitos. ¡Qué triste! Y preocupante además.

Lo más lamentable de todo es que no nos damos cuenta que nos estamos alejando de la convivencia, de la interacción en las relaciones humanas. Como si nadie se preocupara por los demás, como si a empleados a quienes se les paga por atender al público, solo estuvieran preparados para el manejo de las nuevas tecnologías.

¿No saben o no quieren brindar ya la atención al público? No se han dado cuenta seguramente, que eso va también en su propio perjuicio. ¿Qué ocurrirá si un día no muy lejano esos empleados son sustituidos por máquinas? Lo peor que pudiera ocurrir es que ni siquiera serían llamados a programar, menos aún a manejar un aparato, cualquiera que éste sea. Como si el mundo y en especial nuestro país, necesitara incrementar el número de desempleados.

Las máquinas, nunca van a poder sustituir a las personas; podrán estar programadas para realizar tareas específicas, pero los sentimientos, las actitudes, la forma de interactuar con otros seres, eso no será posible de alcanzar.

¿Debemos aprender a utilizar las nuevas tecnologías? Definitivamente sí. Pero también se requiere de personas comprensivas, dispuestas a ayudar a quienes por alguna circunstancia se van quedando atrás, porque de lo contrario tendremos un mundo muy digitalizado y avanzado, con seres insensibles y genios con cerebro…..pero sin corazón.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2