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Rubén Aguilar Valenzuela
Rubén Aguilar Valenzuela
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Rubén Aguilar Valenzuela. Licenciado en Filosofía, Maestro en Sociología y Doctor en Ciencias Sociales. Presidente Ejecutivo de Afan y Asociados, S.C. Es profesor de Ciencias Políticas y de Comunicación en la Universidad Iberoamericana. Fue Coordinador de Comunicación Social y portavoz de la Presidencia de la República (2004 al 2006) y también de la Secretaría Particular del Presidente (2002 al 2004). Ha sido consultor de UNICEF, UNESCO, OEA, PNUD, BID, BM, UE y agencias de cooperación de Holanda, Alemania y Estados Unidos. En México del IMSS, DIF-Nacional, INI, la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno de la Ciudad de México y de la Coordinación Presidencial para la Alianza Ciudadana. Fue editor de la revista Cuadernos del Tercer Mundo. Editorialista de El Universal (México), El Financiero (México) y articulista de las revistas Estrategia y Proceso. Actualmente su columna se publica dos veces por semana en El Economista (México) y una veintena de periódicos de los estados. Escribe mensualmente en la revista Etcétera temas de comunicación política. Es autor de quince libros. Los más recientes: La comunicación presidencial en México 1988-2012 en colaboración con Yolanda Meyenberg Leycegui (2015), Los saldos del narco: el fracaso de una guerra, en colaboración con Jorge Castañeda (2012), y La Sociedad Civil en México (2012).

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17 Abril 2017 04:03:00
Rusia en Bogotá
Bogotá. Por tercera ocasión, del 12 al 15 de abril, la ciudad reunió a lo mejor de la música clásica del mundo, en un evento organizado por el colombiano Ramiro Osorio, quien en México dirigió el Festival Cervantino en una de sus mejores épocas. El evento estuvo dedicado a la Rusia Romántica; antes a Beethoven (2013) y a Mozart (2015).

En cuatro días se tocaron 50 conciertos y un ballet, en 17 escenarios en los que participaron 840 músicos, de 14 nacionalidades, ocho orquestas, un sexteto, cuatro cuartetos, tres tríos, tres coros, siete grandes directores de orquesta y 19 solistas de la más alta calidad. La organización ha sido impresionante como en las ocasiones anteriores.

El Festival Internacional de Música Clásica de Bogotá es ya el más importante de América Latina en su género, asegura el especialista mexicano Lázaro Azar. Esto es una obra de Osorio, un gran gestor cultural, que creó el Ministerio de Cultura en Colombia y fue embajador de su país en México.

En Rusia Romántica se tocó la obra de 19 compositores considerados dentro de esta corriente musical. Destacan por su contribución a la música clásica del mundo: Piotr Ilich Tchaikovsky (1840-1893), Serguei Rachmaninov (1873-1943), Nicolai Rimsky-Korsakov (1844-1908), Antón Arensky (1861-1906), Aleksandr Borodin (1823-1887), Modest Mussorgsky (1839-1891) y Mikhail Glinka (1804-1857).

Tocaron en esta ocasión la Orquesta Nacional Rusa, dirigida por Mikhail Pletnev, su fundador; la Orquesta Sinfónica de Lucerna, dirigida por el estadunidense James Gaffigan; la Staatskapelle Halle de Alemania, dirigida por el catalán Josep Caballé Domenech; la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, bajo la batuta del mismo como director invitado.

La Orquesta Filarmónica de Bogotá, dirigida por el francés Patrick Fournillier, como director invitado, y también tres de las orquestas juveniles del gran proyecto con jóvenes y niños que impulsa esta última. Estas dirigidas por el sudafricano-holandés Conrad van Alphen, el lituano Julián Rachlin y el colombiano Alejandro Posada.

Entre los 19 solistas, todos de talla mundial, destacaron el lituano Julian Rachlin quien es director y violinista; el pianista ucraniano Alexander Gavrylyuk; la violinista alemana Alissa Margulis; el pianista ucraniano Igor Tchetuev; el pianista ruso Alexis Volodin; la violinista canadiense Sarah McElravy; el chelista alemán Daniel Müller-Schott; el chelista ruso Alexander Buzlov y la violista colombiana Sandra Arango.

De manera especial se presentó el Malandain Ballet Biarritz, de Francia, con la puesta en escena de La Bella y la Bestia, con una coreografía que combina lo clásico y lo moderno de Thierry Malandain, fundador y director del ballet, y una selección de obras de Piotr Ilich Tchaikovsky. Tocó la Sinfónica de Colombia dirigida Caballé Domenech.

De los 50 conciertos 12 fueron gratuitos y tuvieron lugar en barrios de distintas zonas de la ciudad. Uno de ellos en la Iglesia de Suba, barrio en la periferia de Bogotá, donde el coro de la Ópera de Bogotá, dirigido por el salvadoreño Luis Díaz Hérodier, cantó a capela música religiosa rusa. El próximo festival será dentro de dos años. Es una experiencia única. Se las recomiendo.
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