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Guillermo Fárber
Guillermo Fárber
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Guillermo Fárber (25 de septiembre de 1948, D.F.) estudió ciencias y técnicas de la información y una maestría en administración; se ha desempeñado como reportero, redactor, guionista en Televisión Independiente de México, comentarista político en Radio 13, radio Fórmula, Radio ABC, conductor de ¡Cámara con los grillos!, primer programa de periodismo puramente palamentario en la historia de la radio mexicana, editor del portal mexico.com, columnista político en publicaciones como Vértigo, Excélsior, Noroeste de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, Por esto!, de Yucatán, comentarista de televisión en Canal 40, coordinador de Información en el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos del gobierno del Estado de México, y en un sinfín de puestos relacionados con la comunicación y la mercadotecnia. Entre sus publicaciones se encuentran, Elogio d ela locura de un ave desairada, Costa-Amic, 1976; El mexicano diseñado por el enemigo, V Siglos, 1976; A imagen y semejanza (novela política), siglo XXI, 1992; Política de competencia en México: desregulación económica 1989-1993, FCE, 1993; Adiccionario del chacoteo, Sansores y Aljure, 1997; Fobaproa: bomba de tiempo (coordinador y coautor), Times, 1998; La nueva crisis de México (en colaboración), Aguilar, 2002; ¡Déjate de pendejadas!, Excélsior, 2003.

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08 Enero 2018 04:00:00
Sarcasmos
¿CALENTAMIENTO GLOBAL?

El hemisferio norte se está congelando. Desde Europa, China y Rusia hasta EU y Canadá, todo se ha puesto blanco. Incluso parajes habitualmente soleados como Jamaica y Florida registran temperaturas toluqueñas. ¿Y todavía hay ultra tarados que creen en ese fraude dizque “científico” del global warming, maquiavélicamente inventado en 1970? 
 
CICLO BASTARDO

Tú conoces el ciclo que estos climatofílicos falsamente repiten una y otra vez: la industria quema combustibles fósiles (petróleo, carbón) para fabricar cosas; esta quema produce bióxido de carbono (un elemento que NO es contaminante pero que ellos, por sus pistolas, convirtieron en contaminante); este CO2 crea el efecto invernadero; este efecto invernadero genera que la atmósfera se caliente; el calentamiento global derrite los hielos y hace que suban los océanos; esta agua extra inunda las área costeras y ahoga a los osos polares; por lo tanto, el mundo enfrenta una catástrofe climática. Sencillo... y falso.
 
¿NUEVA ERA GLACIAL?

Antes, hace un siglo, los pronósticos eran de que el mundo se dirigía hacia una nueva era glacial, pero luego dieron un reversón los iluminados tipo Al Gore, a quien sus titiriteros le dieron el premio Nobel, el Óscar y muchooooooos millones por promover ese megaembuste. Supongo que ahora los charlatanes-dizque-científicos de siempre darán oooootro reversón, volverán a elaborar sesudos análisis y a pontificar sobre el “enfriamiento global” (ahora causado por los aerosoles que antes causaban el “efecto invernadero” contrario y destruían la capa de ozono).

CAMBIO CLIMÁTICO

Para no fallar y seguir medrando del cuento ambiental, al parecer mejor estos climatifílicos irredentos, que llevan décadas viviendo del cuento se van a quedar con el concepto “cambio climático”, que no tiene pierde tanto si el clima sube como si baja, o sube y luego baja, o baja y luego sube… o viceversa al revés volteado. Total, el clima es heraclitiano a ultranza: todo el tiempo cambia. O sea que “cambio climático” es un pleonasmo digno de servir de ejemplo en un manual de redacción junto a “ciego que no ve”, “desenlace final”, “peluca postiza”, “hemorragia de sangre”, “cállate la boca”, “sorpresa inesperada”, etc. Estos charlatanes climatifílicos juegan a lo seguro: no existe ni ha existido nunca ni puede existir jamás un clima que NO sea cambiante.
 
CAOS CLIMÁTICO

Sin embargo es obvio que “algo” grave está pasando (en Boston se congelan y en Fínix se achicharran), pero también es obvio que los charlatanes globalwórmicos no tienen idea de las verdaderas razones, mecanismos, implicaciones, sutilezas, consecuencias de este súper complejo fenómeno. Quizá habría que modificar oooooootra vez el concepto y dejar de hablar del “cambio climático” (que como hemos visto es sublimemente idiota porque no añade nada relevante a la discusión) para comenzar a utilizar el de “caos climático”, empezar a estudiarlo realmente en serio y ya dejar de usarlo como pretexto para conseguir objetivos políticos. 
 
NOBELES Y ÓSCARES

Estos premios tuvieron por años cierto prestigio porque se concedían a quienes más o menos los merecían (las excepciones abundan; nada más en el de literatura recuerda a los despreciados Borges, Nabokov, Green, Kafka, Tolstoi, Cortázar, Joyce, Twain, Proust, Miller, Rulfo, Wolf, Auden, Frost, Zola, Ibsen). Ahora estos premios son, en buena parte, una absoluta vergüenza porque sus dueños los han convertido en herramientas políticas que se concede no a quienes más los merecen sino a los lacayos más obedientes de entre quienes tienen merecimientos elementales, hay que decirlo. Al Gore es un ejemplo épico. ¿Y qué me dices del Nobel de la Paz al presidente gringo más guerrero de la historia, el único que no tuvo durante todos sus 8 años de mandato ni un solo día de paz?
 
30 BAJO CERO

¿Qué estará pensando ahorita mi aterido amigo de Nueva York? Durante años discutimos el punto. Él era (¿todavía es?) un furibundo convencido de la tesis del calentamiento global. No me atrevo a escribirle; me temo que cuanto le diga sonará a burla.
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