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Guillermo Fárber
Guillermo Fárber
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Guillermo Fárber (25 de septiembre de 1948, D.F.) estudió ciencias y técnicas de la información y una maestría en administración; se ha desempeñado como reportero, redactor, guionista en Televisión Independiente de México, comentarista político en Radio 13, radio Fórmula, Radio ABC, conductor de ¡Cámara con los grillos!, primer programa de periodismo puramente palamentario en la historia de la radio mexicana, editor del portal mexico.com, columnista político en publicaciones como Vértigo, Excélsior, Noroeste de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, Por esto!, de Yucatán, comentarista de televisión en Canal 40, coordinador de Información en el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos del gobierno del Estado de México, y en un sinfín de puestos relacionados con la comunicación y la mercadotecnia. Entre sus publicaciones se encuentran, Elogio d ela locura de un ave desairada, Costa-Amic, 1976; El mexicano diseñado por el enemigo, V Siglos, 1976; A imagen y semejanza (novela política), siglo XXI, 1992; Política de competencia en México: desregulación económica 1989-1993, FCE, 1993; Adiccionario del chacoteo, Sansores y Aljure, 1997; Fobaproa: bomba de tiempo (coordinador y coautor), Times, 1998; La nueva crisis de México (en colaboración), Aguilar, 2002; ¡Déjate de pendejadas!, Excélsior, 2003.

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10 Enero 2018 04:00:00
Sarcasmos
LUNAS

Este 31 de enero se dará una confluencia astronómica que no ocurría desde hace 150 años: habrá luna llena, súper luna y eclipse lunar. Ese mismo día se vence un pago importante en la deuda de EU… pero eso ha de ser una mera coincidencia, ¿no crees?

RENTA BÁSICA UNIVERSAL

Respecto de mi texto del sábado, mi paisano y compañero de secundaria Ricardo Thompson me hace esta pertinente observación: “Parece muy Maltusiano el enfoque de tu artículo. En realidad, en los países europeos ya existe una forma de RBU. La medicina, la educación, el seguro de desempleo, los beneficios por maternidad, etc., son servicios gratuitos proporcionados por el Estado. Si se calcula el presupuesto personal necesario para pagar por estos servicios, en rigor económico, esas personas están recibiendo una transferencia neta de riqueza gratuita que equivale a una forma de RBU. Por otra parte, efectivamente estos beneficios tienen un costo que termina siendo pagado por alguien y no está claro si van a ser sostenibles en el largo plazo”.

El nombre colectivo de este sistema es Welfare State y, en efecto, como dice el Dicky, en casi todos los países está tronando por insolvencia crónica causada por problemas de toda índole (demográficos y financieros, principalmente).

PLUSVALÍA

Me dice el paisano Orrantia que el embate global hacia el colectivismo estatal (insinuado en el párrafo anterior) ha dado un nuevo salto cuántico. Por lo pronto, en esta sufrida Corruptitlán de mis Pecados, como en la canción, ya no eres dueño de nada salvo tus calzones: “Mientras desvían la atención del pueblo con el gasolinazo, hoy el Congreso aprobó una ley de impuesto sobre la ‘plusvalía’ de bienes inmuebles. Ese valor agregado era lo único tangible y real con lo que contaban los propietarios de un bien raíz.

¿Cómo es eso? Cuando tú construyes o compras tu casa (que en la mayoría de las ocasiones pasa a ser patrimonio de tus seres queridos), lo haces pensando en el valor que adquirirá ese inmueble al paso de los años, lo cual significa SEGURIDAD FAMILIAR. Ahora resulta que ese valor agregado pasará a ser propiedad del Gobierno de cada entidad dizque porque el Gobierno contribuye a que la plusvalía del bien inmueble se incremente por las obras aledañas a esa propiedad creadas por él mismo, tales como parques, servicios, y demás. Olvidando que esos servicios, de por sí, se pagan con los impuestos de los ciudadanos, ahora pretenden quedarse con lo único que garantiza seguridad económica futura a los ciudadanos.

Si tu casa costó 700 mil pesos y pasados dos años tu casa incrementó un porcentaje X, al venderla el valor incrementado debería ser tuyo y de nadie más. ¡Pero el Gobierno pretende quedarse con esa ganancia! Esto implica que sólo recibirás los 700 mil pesos que corresponden al valor de adquisición. ¿Y ahora dónde más nos van a pegar? ¡Eso es no tener madre! Sin contar con que ya de por sí pagas impuestos por enajenación y venta que pagas en las notarías al realizar una transacción de compra-venta.

¿Qué nos espera? ¿Qué le espera a nuestros hijos? Esto fue en la Ciudad de México y lo aprobó la ALDF. Pero eso no garantiza que no se extienda a los estados. ¿Esto significa que si compraste un inmueble en un millón de pesos y cinco años después vale millón y medio, te entregarán sólo el millón que te costó y el otro medio millón se quedará el Gobierno con él? Se supone que pagarás impuestos sólo por el millón que recibiste, pero aún así, el Gobierno te quitará el 33% que representa ese medio millón más otro 30% del ISR del millón que vas a recibir. ¿O sea que del precio del inmueble en el momento de la compraventa el Gobierno se va a quedar con un 66% o el millón te lo van a entregar libres de impuestos porque se supone que no hubo ganancia?”.
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