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Guillermo Fárber
Guillermo Fárber
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Guillermo Fárber (25 de septiembre de 1948, D.F.) estudió ciencias y técnicas de la información y una maestría en administración; se ha desempeñado como reportero, redactor, guionista en Televisión Independiente de México, comentarista político en Radio 13, radio Fórmula, Radio ABC, conductor de ¡Cámara con los grillos!, primer programa de periodismo puramente palamentario en la historia de la radio mexicana, editor del portal mexico.com, columnista político en publicaciones como Vértigo, Excélsior, Noroeste de Mazatlán y Culiacán, Sinaloa, Por esto!, de Yucatán, comentarista de televisión en Canal 40, coordinador de Información en el Instituto de Desarrollo de Recursos Humanos del gobierno del Estado de México, y en un sinfín de puestos relacionados con la comunicación y la mercadotecnia. Entre sus publicaciones se encuentran, Elogio d ela locura de un ave desairada, Costa-Amic, 1976; El mexicano diseñado por el enemigo, V Siglos, 1976; A imagen y semejanza (novela política), siglo XXI, 1992; Política de competencia en México: desregulación económica 1989-1993, FCE, 1993; Adiccionario del chacoteo, Sansores y Aljure, 1997; Fobaproa: bomba de tiempo (coordinador y coautor), Times, 1998; La nueva crisis de México (en colaboración), Aguilar, 2002; ¡Déjate de pendejadas!, Excélsior, 2003.

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19 Junio 2018 04:00:00
Sarcasmos
MEJORES AMIGOS

La frase es contundente y provocó escalofríos geopolíticos: “Él es mi mejor y más cercano amigo”. ¿Quién la dijo? El emperador chino Xi Jinping. ¿A quién se refería? Al zar Vladimir Putin. Y para que al respetable se le cayera aún más la quijada, añadió: “Al presidente Putin y a mí nos parece que la alianza estratégica ruso-china es madura, firme y estable. Es la relación de más alto nivel, más profunda y estratégicamente más significativa entre los principales países del mundo”. Es la primera vez que Xi ha puesto el énfasis en el término “estratégico”. Es que los chinos se asociaron con el gigante ruso de la energía nuclear Rosatom para tener acceso a tecnologías nucleares avanzadas y diversificar los contratos de energía nuclear fuera de sus actuales proveedores occidentales. Ese es el componente de alianza energética “estratégica” de la asociación. Lo más peculiar es que todo esto pasó durante la reunión de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO), en que los miembros planeaban la integración mundial en el marco de un orden multipolar pacífico, en el mismo momento en que se celebraba en Canadá la patética cumbrecita del G-6 + 1 (antes G-7), que creía hacer lo mismo, pero siendo ellos (y solo ellos) los ocupantes de la cabina de control. Rivales, pues, Este y Oeste, y ya es evidente quiénes se van hundiendo y quiénes van resurgiendo, quiénes son los del pasado y quiénes los del futuro. La gran pregunta es a qué bando se inclinará EU… aunque los indicios son claros.
 
RESENTIMIENTO

Un vehemente partidista argumenta que las próximas elecciones serán inválidas (o al menos manchadas) porque estarán decididas por el resentimiento, el rencor, el odio, la envidia y toda clase de emociones negativas, cuando lo que debería privar es la evaluación racional de las distintas propuestas de los candidatos/partidos. Caramba, ese descubrimiento merece el premio Nobel de psicología. Nada menos que descubrir que son las emociones, las pasiones, y no los conceptos, las ideas, las que dominan las acciones (mercadotecnia, política, etc). ¿Quién lo habría sospechado? Genial.

AUTOPLAGIO

Me dice el Hugo Arriaga: “En referencia al ‘autoplagio’, también se ha hecho en múltiples ocasiones en la música. Richard Wagner lo hacía y decía que nadie podía reclamarle nada, porque eran sus propias obras. Todos los que escriben se ‘autoplagian’ en múltiples ocasiones, porque los recursos literarios no tienen que reinventarse en cada ocasión. Los libros de carácter técnico o científico, están llenos de citas de otros autores, y cuando eso sucede se llama ‘investigación’, pero cuando se usa solo una obra ajena, se llama plagio. La diferencia es meramente cuantitativa. Los abogados frecuentemente reusamos argumentos propios que hemos elaborado antes, para más de un asunto, aunque es necesario ajustarlos y acaso actualizarlos. Los tribunales siempre utilizan los argumentos que elaboramos los abogados y luego hacen tesis de ellos y hasta jurisprudencia, que aparece bajo la firma de magistrados y ministros, que en realidad están suscribiendo argumentos jurídicos ajenos. Nadie se ofende si nos dan la razón, porque sólo se cita al quejoso, que puede no tener ninguna idea de los conceptos jurídicos que prepara su abogado. Me parece que el ‘autoplagio’ no puede existir como tal, pues cada uno tiene pleno derecho de repetir sus ideas, reutilizar sus obras las veces que le plazca y citarse a sí mismo cuantas veces quiera. Sería absurdo tener que reinventar todo en cada ocasión bajo una perspectiva ‘ética’, pues el autor de ideas u obras es dueño de ellas”.

Y el Fer añade: “Si no existiera el autoplagio, yo no podría haber aprendido nada, o mejor dicho, no me serviría. Siempre al hablar me plagio lo que he aprendido en el pasado y que alguna otra vez he dicho. Sin autoplagiarme, yo viviría como un hongo frustrado, tratando de aprender en todo momento y queriendo, sin lograrlo, ser 100% original y sin aprovechar mi historia y sufriendo mil pesadillas más. Uf”.
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