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14 Abril 2017 04:00:00
» Secreto profesional VII
SÉPTIMA PARTE

En estas últimas entregas de nuestra serie, nos hemos referido al discurso del catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, doctor Porfirio Barroso Asenjo, quien después de un exordio estupendo se ha referido al Derecho a la Vida, no como un lugar común, sino con la gravedad que implica el fenómeno de desaparecer al mensajero.

Ahora en forma sintetizada vamos a continuar con los derechos, que a juicio del maestro, son inherentes al periodista; en segundo lugar coloca el DERECHO DE LA INFORMACIÓN, al explicar que “el mismo se constituye como una exigencia imprescindible para el cumplimiento de otro derecho más amplio, el derecho a la libertad de opinión y expresión, y adquiere una doble dimensión, la de poder recibir información y la de poder transmitirla”.

En palabras de Eduardo Novoa Monreal, nos ilustra, “el derecho de información tiene una ambivalencia sin la cual no puede ser ni debidamente comprendido ni correctamente aplicado. Esta ambivalencia consiste en que comprende simultáneamente un derecho a emitir información, qué teóricamente corresponde a cualquiera, pero que en la práctica es ejercido por un reducido número de importantes empresas, y otro derecho, del cual son titulares todos los demás hombres, a recibir información. Esto significa, en consecuencia, que el derecho de información se expresa en dos vertientes distintas e inconfundibles: el derecho de dar información y el derecho de recibir información. Existe, pues, un derecho de informar y un derecho a ser informado, cada uno de los cuales tiene diferentes titulares y diferentes contenidos”.

Como se puede apreciar, en términos de la teoría moderna de la comunicación, éste es el necesario ciclo que debe completarse para que exista una verdadera intercomunicación: El emisor, el periodista y su medio y el receptor la sociedad en su conjunto, misma que después alimentará nuevamente al emisor.

“Referido al mundo de los medios de comunicación -continúa-, este derecho de información comprende tres aspectos concretos: el derecho de los receptores a ser informados exactamente, el deber de los periodistas de informar verazmente al, público sobre determinados hechos y acontecimientos y el derecho del profesional de la comunicación a acceder a las fuentes de información”.

Este tercer derecho del profesional a la noticia, es donde recae, nuestro interés y nuestras luchas gremiales.

Recurre el ponente a José María Desantes, quien afirma: “Podemos decir que el derecho de información es un derecho que con el nombre de ‘ius communicationis se formula por vez primera por el dominico Francisco de Vitoria entre los elementos del derecho internacional.

Visto desde el contexto eclesial, -apunta-. es cierto que por conocidas razones históricas, religiosas y sociales, la emergencia del derecho de información encontró más reticencias y condenas que comprensión y apoyo, especialmente en la segunda mitad del siglo pasado y la primera del presente. Pero no es menos cierto que progresivamente se ha ido reconociendo y defendiendo. Juan XXIII, Pablo VI y Juan Pablo II proclaman el valor y la necesidad actual del derecho de información”

La entrega podrá parecer larga, pero no podemos cortarla cuando el catedrático Barroso Asenjo se refiere a los 5 componentes de este derecho del periodista. Así continúa: “El derecho de información, entendido de la forma más amplia, es el derecho que en nuestras sociedades actuales materializa históricamente el tradicional derecho de opinión y expresión, y se requiere tanto para toda participación democrática cuanto para poder decir que una sociedad pueda o no denominarse
políticamente libre.

Por ello no puede reducirse a una mera proclama del principio del derecho de información, sino que ha de cristalizar en el derecho a todos los componentes y exigencias que configuran el amplio entorno de aquel derecho. Según Wiggins el derecho a la información, referido a los periodistas, y por tanto en su aspecto de emitir información, ‘tiene cinco componentes perfectamente distinguibles: 1) el derecho a obtener información; 2) el derecho a imprimir sin restricción previa; 3) el derecho a imprimir sin temor a represalias ejercidas sin el debido proceso; 4) el derecho de acceso a instalaciones y material esencial a la comunicación; 5) el derecho a distribuir información sin interferencia por parte del gobierno obrando conforme a la ley o de ciudadanos obrando en desacato de la ley’. Creo que nos vamos ilustrando y entendiendo lo que no quieren entender en nuestro México. CONTINUARÁ.

Agradeceré sus comentarios y críticas en .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo), .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
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