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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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04 Junio 2018 04:12:00
Sentencia ejemplar
El 20 de junio se cumplirán 10 años de la tragedia del News Divine. El caso es ejemplo de cómo en México la justicia castiga a inocentes para proteger a los culpables.

Sólo una persona está en la cárcel por el operativo policial que dejó a 12 personas muertas. No es el comandante que encabezó el operativo, ni los jefes que lo acompañaron. Alfredo Maya Ortiz, dueño de la discoteca, es el chivo expiatorio con el que el gobierno capitalino ha pretendido ocultar sus culpas.

El operativo fue dirigido personalmente por Guillermo Zayas, coordinador de la Unipol, un Sistema de Coordinación Policial del Distrito Federal creado el 22 de mayo de 2008. El objetivo de la redada era, según él, “buscar que no se envenenara más a los jóvenes, buscar que no se les vendiera alcohol y drogas en un lugar como ese. Las causas eran nobles” (Imagen Noticias, 21.6.13).

Pero la operación no tuvo nada de noble. Pretendía detener a los jóvenes al parecer para extorsionarlos. Los policías entraron al local, donde se realizaba una tardeada de fin de cursos, con armas de asalto y pasamontañas, amenazando y usando palabras altisonantes. No intentaron verificar si había o no venta ilegal de drogas o alcohol. Dieron órdenes de desa-lojar. Maya pidió por el altavoz a los jóvenes que salieran de manera ordenada. Un grupo de policías, sin embargo, se colocó en la salida para detenerlos y meterlos en vehículos policiales.

Cuando estos se llenaron, los agentes cerraron las puertas para impedir que los jóvenes escaparan. Los policías en el interior liberaron gas lacrimógeno y provocaron una estampida. Murieron siete asistentes, dos trabajadores y tres policías, según Maya.

Este pasado 31 de mayo Guadalupe Juárez y yo entrevistamos a Maya, quien llamó desde el Reclusorio Oriente a Radio Red. Entre sollozos nos dijo que lleva “10 años batallando”, privado de la libertad, “10 años peleando contra el monstruo que fue Marcelo [Ebrard], que ordenó dicha sentencia como ejemplo, porque así lo dijo en una conferencia. Es mentira que no había puertas de emergencia y mentira que estaban bloqueadas con candados. Ellos nunca pudieron demostrar los supuestos nexos con narcotraficantes. El que era procurador, Rodolfo Félix, lo dijo: Exoneramos al señor Alfredo Maya. No encontramos evidencia de drogas.”
“Yo no me di a la fuga. Me quedé solo en el local de 6.30 a 7. Yo no huí. Después llegó Joel Ortega con varios mandos. Desde ahí me privaron de la libertad. No tenían ningún motivo. Yo me sostuve a pesar de todas las pruebas falsas. Si yo hubiera sido una mala persona, me hubiera escapado. Ningún joven que asistió habló mal de mí.”

Me detuvieron “por homicidio, corrupción de menores, venta de drogas. Me fabricaron personal que supuestamente laboraba conmigo. En ningún momento me pudieron probar el consumo de alcohol. Todos los estudios que les hicieron a los jóvenes, mayores y menores, fueron negativos en alcohol y drogas. No tenían rastros de alcohol. Supuestamente siete jóvenes salieron positivos de alcohol, pero les hicieron las pruebas sin su consentimiento, sin presencia de sus padres, sin abogados. Es una prueba ilegal a todas luces. Me fabricaron el delito de corrupción de menores”.

Maya recibió una sentencia de 24 años y nueve meses. No ordenó el operativo, ni desalojó a los jóvenes, ni bloqueó las puertas. Pero se le escogió para una sentencia ejemplar por razones políticas. Así funciona la justicia en México.
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