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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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14 Marzo 2018 04:00:00
Simples conjeturas
Las personas escépticas por lo general siempre están en una constante lucha consigo mismo y evidentemente con los demás, ya que todo quieren que se les comprueben.

Algunos creen ciegamente en un método científico para poderlo aplicar en todo lo que los rodea para poder darle validez no solo a la vida sino al sentido de la lógica.

Muy parecidos a como ese personaje de series y películas estadounidense de la ciencia ficción conocido como “Star Trek”, del planeta Vulcano en donde el principio de vida de los vulcanos está basado en la razón y la lógica, considerados una especie humanoide ya que carece de cualidades humanas.

Una de las muchas cualidades por la cual nuestra especie se caracteriza es que no todo tiene que ser comprobado para poder creer sino se trata un poco de fe y sentido común para poder deducir las cosas.

Un ejemplo de ello es el amor, es decir, existe más no se puede comprobar científicamente, lo mismo sucede con un acto de fe, el creer en Dios, o bien un ser supremo, al igual que el sentido de la confianza no se puede comprobar como tampoco muchas expresiones que el ser humano dice e inclusive actúa por el simple hecho de sentir o presentir muchas cosas que científicamente no se pueden comprobar.

Lo anterior viene a colación ya que recientes días se rompió el silencio por parte de un sector de profesionistas de la población quienes han sido víctimas del aumento de la inseguridad del país.

Ante la inconformidad de miles de futuros galenos que han sido presa fácil del crimen organizado en donde son levantados, robados, asesinatos, amenazas, acosos, golpes, extorsiones y hasta violados en el caso de las futuras profesionistas, al momento de hacer sus prácticas un poco antes de que puedan recibir su titulación.

Una pretensión gubernamental para llevar salud a las comunidades rurales, está pasando por alto el sacrificio a que tienen que someterse los nóveles galenos que cumplen obligatoriamente con este programa como servicio social, el cual fue establecido en 1985.

Las muestras de inconformidad se multiplican, mientras las autoridades donde tanto pasantes de medicina como enfermeras tienen que irse a las comunidades en donde son asignados para realizar sus prácticas, así sean en lugares en donde está muy lejos del lugar de donde son originarios teniendo que quedarse a vivir en esas poblaciones bajo condiciones de pobreza y todo para poder acceder a su respectiva titulación.

A través de la Secretaria de Salud, Instituto Mexicano del Seguro Social, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, y diversos centros de salud los pasantes de medicina y enfermería son enviados a las comunidades rurales a cumplir con el único requisito para poder titularse que es el servicio social.

En la mayoría de los casos cuando son enviados a estas comunidades rurales, siempre se encuentran con la falta de la mayor parte de los medicamentos; además se percatan de que no cuentan con los servicios básicos que son luz, agua y gas para cocinar, bañarse o simplemente mantener limpia la estancia médica.

A parte de no contar con los servicios correspondientes y la serie de circunstancias en las que se encuentran los futuros médicos y enfermeras del país las mismas autoridades están incurriendo en una de violación a los Derechos Humanos por las pésimas condiciones inhumanas de vivienda temporal a la que son sometidas cuando son enviados lejos de su lugar de origen o bien lugar en la que radican.

Además, constantes condiciones de inseguridad por la que están viviendo los jóvenes galenos están en la mejor disposición de cumplir con su servicio social haciendo el bien a las familias del campo, empero, de nada sirve porque no se les proporcionan los elementos básicos para atender a los enfermos y seguridad para los practicantes.

Los jóvenes practicantes ante la manifestación realizada no han sido escuchados por parte de las autoridades de salud sus quejas puesto que no existe según ellos suficientes demandas para poder indicar que la inseguridad sea un indicio de preocupación.

Pero también es cierto que no existen demandas escritas ante autoridades por parte de los derechohabientes la falta de tanto medicamento y eso no significa que en ninguna farmacia del IMSS y ISSSTE existe siempre suficiente inventario en medicinas.

lo mismo sucede con las negligencias médicas a las que son sometidos derechohabientes de los cuales muy pocas de ellas entran en litigio, pero al final se resuelve en una negociación solicitando el perdón desapareciendo la queja reclamada y no por eso significa que no se cometen estas negligencias médicas.

Y qué pueden decir, cuando equipamiento médico llegan a desaparecer en el traslado cuando ni siquiera la institución médica gubernamental no hace la denuncia ante las autoridades correspondientes ya sea por vergüenza o bien para no generar un escándalo no por eso significa que no suceda.

No porque no se vean las cosas no significa que no existan o bien dejen de existir no teniendo un sustento probatorio como es la denuncia en donde en nuestro país se caracteriza que la amenaza en todos los sentidos intimida a cualquiera, siendo más rápido recibir una represaría. Ahora sí nada de lo anterior se está afirmando sino son simplemente conjeturas sobre el mismo tema. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) http://www.intersip.org
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