×
JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
ver +

" Comentar Imprimir
31 Agosto 2017 04:00:00
Sin lugares
Vivimos en una ciudad en la que circulan 86 mil vehículos diarios que necesitan un lugar dónde estacionarse, ya sea en el trabajo, al hacer las compras o dejar a los hijos y recogerlos en la escuela, etcétera. Todos buscan lo mismo en un estacionamiento: que esté cerca del lugar al que van y que sea seguro.

En el supermercado que está en el bulevar Coss, el estacionamiento siempre luce abarrotado, pero en su mayoría son autos de personas que van a cualquier otro asunto menos a comprar algo en la tienda, pues vemos que hay pocos clientes en comparación con los vehículos en el lugar. Muchas de las personas están en las oficinas cercanas o acuden a un trámite.

Si uno entra al Centro, la situación es muy diferente. Supongamos que vamos a alguna de las iglesias que se encuentran por la calle Hidalgo: nunca hay aparcamiento y los negocios cercanos no tienen uno propio o a lo mucho cuentan con uno o dos cajones, por lo que su clientela objetivo se vuelve necesariamente el peatón.

La misma historia del estacionamiento del supermercado de Coss se repite en el de la tienda del periférico Echeverría: siempre está lleno, pero ¿dónde está la gente? Usan el aparcamiento de la plaza para dejar el carro en un lugar relativamente seguro en lo que van a trabajar a las oficinas que están alrededor, dejando muy poco espacio para los clientes que van a dicha plaza.

Algo similar sucede en una tienda/restaurante que se encuentra ahí cerca: siempre tiene una gran cantidad de vehículos estacionados, pero no son ni de clientes de la tienda ni de comensales del restaurante; son de personas que se sienten seguras de dejar ahí su vehículo porque es un estacionamiento vigilado.

Hay lugares que han implementado un cobro por estacionamiento, algunos sin éxito como el negocio que acabamos de mencionar, y otros como un club de precios que optó por retirar las plumillas por la afectación a los clientes, pero a otros sí les ha funcionado y cobran entre 12 y 15 pesos la hora o fracción.

¿Qué va a pasar? Cada día crece el problema, ya somos cerca de un millón de habitantes y cada año crece el número de automóviles en circulación, y esto perjudica a los negocios directamente. Por ejemplo, en el Centro si vamos a comprar unos zapatos, se vuelve un problema el que no haya aparcamiento, por eso muchos prefieren buscarlos en los grandes centros comerciales. El otro problema es que los estacionamientos de cobro del Centro se encuentran llenos la mayor parte del día, por lo que se vuelve más difícil encontrar un buen lugar.

En el futuro, los negocios que vayan abriendo deben pensar en tener estacionamiento propio con suficiente espacio para dar abasto a los clientes que puedan llegar a tener. Por ejemplo, un restaurante que considere cuántas mesas tiene y con base en ello calcular la cantidad de cajones necesaria.

Un club de precios construyó un estacionamiento de gran tamaño, nunca se llena, pero pensó a futuro, considerando que podría necesitarse. Tal vez en las oficinas nomás les dan cierta cantidad de cajones, pero no son suficientes. Los constructores tienen que pensar en soluciones para hacer atractivas las nuevas plazas comerciales y edificios de oficinas.

Tal vez la solución sea instalar estacionamientos de gran tamaño en forma vertical. Ya hay algunos en México y cuentan hasta con elevador para llegar. O como en otros países, que para ahorrarse problemas ponen su vehículo en una plataforma que lo acomoda en automático; al salir, la plataforma lo trae de vuelta y así no se pierde tiempo en buscar lugar. ¿Usted qué piensa?
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2