×
Ricardo Torres
Ricardo Torres
ver +

" Comentar Imprimir
16 Febrero 2018 04:00:00
Tan malo el pinto como el colorado
El pasado 11 de febrero culminó el periodo de precampañas presidenciales, el cual se desarrolló durante 60 días a partir del 14 de diciembre de 2017, sin embargo y, aunque usted no lo crea, el periodo formal contemplado por la ley electoral para el inicio de las campañas iniciará hasta el próximo 30 de marzo, y digo que es poco creíble que hasta entonces inicie formalmente la campaña electoral, ya que lo que vivimos y vimos de los supuestos precandidatos Ricardo Anaya, del PAN, José Antonio Meade, del PRI, y Andrés Manuel López Obrador, de Morena, no fue otra cosa más que descaradas campañas anticipadas.

La Ley Electoral define las precampañas, como el método partidista que sirve para seleccionar a sus candidatos. Es decir, son procesos internos donde los militantes de un partido, o bien la misma ciudadanía, decide quién será el candidato de tal partido, claro, de entre dos o más aspirantes.

Lo extraño viene cuando con la anuencia de la autoridad electoral, candidatos sin rival inician sendas precampañas de proselitismo electoral, a sabiendas de que en sus partidos ni habrá contiendas internas que los definan como sus candidatos, ni sus mensajes ni propaganda fueron exclusivos para los militantes de esos partidos, es decir, si no hay contienda interna en el partido político, simplemente no puede haber precampaña.

Ahora bien, por si lo anterior fuera poca muestra de deshonestidad por parte de los supuestos precandidatos, dos de ellos, cobijados por convenios de coalición, fingieron ser también precandidatos de los partidos que las integran, es por eso que vimos a Ricardo Anaya en tiempos del PRD y Movimiento Ciudadano, a pesar de ser sólo precandidato registrado en el PAN, o bien a José Antonio Meade, quien es del PRI, utilizando de manera ilegal los tiempos de radio y televisión del Partido Verde y del Panal, y, por supuesto a Morena, aliados y a su candidato Andrés Manuel utilizando la frase “estaríamos mejor con ya sabes quién” en los tiempos asignados a los partidos coaligados.

Con acciones como estas y la permisibilidad de la autoridad electoral, es claro que la reforma electoral 2007-2008 que pretendió controlar las campañas adelantadas ha quedado sin fruto, lo cual ha sido provocado por las absurdas resoluciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el cual, de manera decidida, ha dejado de observar sus propios criterios, como el de aquella famosa jurisprudencia identificada bajo el estadístico 2/2016, en la cual establecía que es acto anticipado de campaña toda aquella propaganda difundida durante precampaña cuando esta no es dirigida sólo a los militantes de un partido, o cuando avaló la ley del estado de Baja California que condicionaba a los partidos políticos a la realización de precampañas siempre y cuando hubiera más de dos
precandidatos.

En fin, no sé a quién busca beneficiar el máximo tribunal electoral al institucionalizar la ilegalidad y permitir la promoción de candidatos desde la etapa de precampañas, pero lo que sí sé es que ninguno de los candidatos principales pudo aguantar la tentación de aprovecharse de esta arbitrariedad. Sin duda, las precampañas nos dejaron un amplio conocimiento de los supuestos precandidatos, el cual se resume en saber que, de los tres, tan malo es el pinto como el colorado.




Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2