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Federico Muller
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20 Enero 2017 03:00:00
Tipo de cambio y cuenta corriente
De acuerdo con cifras recientes que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en noviembre de 2016 la balanza comercial de mercancías (BCM) del país presentó un déficit de 13 mil 163 millones de dólares, que significó que el monto de las importaciones fue superior a lo que el país produjo y exportó. Si ese resultado, aunque parcial, se compara con la balanza comercial del mismo mes de 2014, cuyo déficit fue de 3 mil 65.4 millones de dólares, se puede decir que la de 2016 cerrará el año con un notorio deterioro en términos de intercambio comercial, que la hacen muy vulnerable a las políticas proteccionistas que muy probablemente formulará el presidente electo Donald Trump cuando llegue a la Casa Blanca.

La desmejora de la BCM en los dos últimos años (2015 y 2016) es otro indicador para el Gobierno mexicano del mal funcionamiento que está teniendo la economía nacional.

El tipo de cambio y la cuenta corriente. Si se asocia la paridad peso-dólar con la balanza de cuenta corriente (CC), se puede decir que uno de los elementos que influyen para que el peso se aprecie o deprecie con respecto al dólar es la CC. Si se importan más mercancías de las que se exportan, se requerirán más dólares para adquirirlas, por lo tanto la demanda del billete verde se incrementará y ocasionará la depreciación del peso; caso contrario, con la CC superavitaria el peso se fortalecerá.

El caso más claro fue la disminución del precio internacional del petróleo y la caída de la producción nacional, por ello entraron menos dólares al país por las ventas al exterior del combustible, y el peso cayó en picada. Además de los factores políticos por la sucesión presidencial en Estados Unidos, que han desequilibrado la estabilidad cambiaria, no hay que perder de vista el comportamiento de la cuenta corriente nacional.

Otro elemento a considerar en el comportamiento del tipo de cambio es la Inversión Extranjera Directa (IED). En el primer semestre de 2016 llegó a 14 mil 385 millones de dólares, superior 4.6% a la recibida en el mismo lapso de 2015. Sin embargo, la noticia de que el fabricante de automóviles Ford Motor dejaría de invertir mil 600 millones de dólares en el país en la instalación de una nueva planta en San Luis Potosí, no trae buenos augurios para la IED estadunidense en el país en 2017.

Con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Canadá y México, se acentuó la dependencia económica con el vecino del norte en cuanto a flujos comerciales y de inversión, pues es el país que más invierte en territorio nacional. La IED estadunidense ascendió  a 29 mil 74.7 millones de dólares en el período 2012-2014 (Fuente: Secretaría de Economía). La IED se puede designar a la reinversión de las utilidades de las empresas en capital productivo, a nuevas inversiones en la construcción de plantas y/o equipamiento, o también a transferencias de capital entre las filiales y la matriz de las empresas.

Nos hemos dado cuenta que han sido más que suficientes 140 caracteres en las redes sociales, salidos del teléfono del Sr. Trump, para que las empresas americanas cambien a EU sus proyectos productivos destinados con antelación a México.
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