×
Jorge A. Meléndez
Jorge A. Meléndez
ver +

" Comentar Imprimir
13 Enero 2018 04:00:00
Todavía no
Aunque suene raro, estas dos palabras quizá contengan el secreto para triunfar en los negocios y la vida.

“Escuché sobre una prepa de Chicago que calificaba a los alumnos que no pasaban así: todavía no. Esto es algo fantástico, pues si te reprueban piensas: soy un fracaso. Pero con ‘todavía no’ entiendes que estás en una curva de aprendizaje”, explica Carol Dweck en una gran charla de TED (véala en nuestros sitios).

La profesora de Stanford explica que existen dos tipos de actitud mental frente a cualquier reto: fija y de crecimiento. La primera ve a un tropezón como una tragedia, mientras que la segunda lo toma como una oportunidad para aprender y evitar volver a caer en el futuro.

“La manera como te ves determina todo. Si crees que tus cualidades son estáticas –la mentalidad fija–, entonces siempre querrás tener la razón en lugar de buscar aprender de tus errores”, explica Dweck en su libro Marco Mental: la Nueva Sicología del Éxito.

Por lo tanto, la manera en la que se enfoca la vida es muy distinta dependiendo de marco mental adoptado:

–Retos: evitarlos vs abrazarlos.

–Obstáculos: rendirse rápido vs aprender y persistir.

–Esfuerzo: es inútil vs el camino a la maestría.

–Críticas: ignorar aún las útiles vs aprender.

–Éxito de otros: amenazante vs inspirador.

Las personas que adoptan un marco fijo ven al mundo de una forma determinista y llegarán a su máximo desempeño muy pronto, arriesgando después poco y buscando siempre excusas y culpables.

“¿Cómo respondían estudiantes con mentalidad fija ante un examen duro? Algunos dijeron que en el siguiente harían trampa y otros que buscarían a alguien que le fue peor para sentirse mejor. Estudio tras estudio, todos huían de las dificultades”, explica Dweck.

En contraparte, “los que adoptan el enfoque del crecimiento creen que la inteligencia puede desarrollarse, lo que los empuja a aprender”, explica un video resumen del libro (véalo en nuestros sitios).

Muy interesante. Y sin embargo, muy difícil de lograr. A fin de cuentas, vivimos en un mundo hipercompetitivo en todo, incluyendo el nivel personal. Un ambiente donde es fácil desanimarse y conformarse con el marco fijo: “fulanito nació superdotado, yo no”, o algo así.

¿Qué hacer? Quizá el consejo más importante se refiere a la forma como se retroalimenta al que triunfa.

“No hay que alabar la inteligencia o el talento. Evítalo porque esa estrategia ya falló. En cambio, habrá que reconocer el proceso: esfuerzo, estrategia, enfoque y perseverancia”, explica Dweck.

En los negocios, esto se traduce en cuatro estrategias específicas:

1. Presentar habilidades como algo que se puede aprender.

2. Transmitir que la organización valora el aprendizaje y la perseverancia y no el talento innato.

3. Dando retroalimentación que fomente el aprendizaje.

4. Convirtiendo a los gerentes en recursos para aprender.

Amazon es un excelente ejemplo de esta filosofía de crecimiento aplicada a una organización. Curiosamente, a pesar de su fenomenal éxito, el gigante de Seattle es un lugar fantástico para “fracasar bien”.

Para experimentar temprano y mucho, aprender de los tropiezos y apostar grande a lo que funciona. Para tomar la mayoría de las decisiones de forma rápida. Para evitar la complacencia que conlleva el éxito tremendo y buscar siempre evolucionar. Relea Fracase Bien y Triunfe y Quédate en el Día 1.

Fenomenales conceptos ahora que inicia el año. Le propongo buscar ese pequeño gran cambio de adoptar una mentalidad de crecimiento.

Sustituir grandes metas amorfas por objetivos específicos desmenuzables en pequeñas acciones calendarizadas. Y luego, a avanzar poco a poco con una mentalidad de avance gradual.

Dweck afirma que un “todavía no” brinda una trayectoria hacia el futuro. Un camino para moverse poco poco hacia el destino deseado. Para emprender un camino de crecimiento constante.

Le deseo, pues, que 2018 esté lleno de éxitos. Ah, y que cualquier tropiezo sea apenas un “todavía no” en ese caminito que lo lleve a donde usted más desee.

En pocas palabras: “Dímelo y lo olvidaré. Enséñamelo y lo recordaré. Involúcrame y lo aprenderé”, Benjamin Franklin.
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5 6