×
JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
ver +

" Comentar Imprimir
22 Junio 2017 04:00:00
Todo lo que sube, no vuelve a bajar
En las últimas semanas hemos observado una recuperación frente al dólar, ya sea que se esté depreciando o nuestra moneda se esté fortaleciendo, pero el resultado es el mismo: los precios en nuestro país no han cambiado, por el contrario, siguen subiendo y tal parece que esta vez no saben cómo justificarlo.

“El dólar está muy caro, esa es la razón por la que nuestros precios suben, todo es de importación, etcétera”. ¿Qué nos dirán ahora? Los indicadores muestran una constante recuperación de terreno en la diferencia cambiaria, en otras palabras, un dólar cuesta 4 pesos menos que el día de la elección del Presidente de Estados Unidos.

Nuestra economía depende en gran medida de las importaciones: alimentos, productos de uso diario e incluso el automóvil se tienen que cotizar en dólares aunque no sean de procedencia norteamericana o que sean de producción nacional, esto con el fin de estandarizar costos, utilidades y contabilidad.

Visto de esta manera, el que el billete verde suba o baje de precio trae consigo un movimiento en los precios de todo aquello relacionado con esta moneda, sin embargo, no vemos que bajen, solamente suben cuando el peso pierde terreno, mas no vuelven a bajar.

Vemos pequeños aumentos por todas partes: 50 centavos, un peso, discretos para que no los noten, otros más drásticos por la cantidad. Los automóviles subiendo de precio a un ritmo desmedido de un año a otro. La inflación, de las más altas, nuevamente escuchamos que es por culpa del dólar caro.

Este fenómeno tiene que ver con la especulación, el miedo, la incertidumbre. Algunos negocios temen que por alguna declaración o decreto, todo se trastoque y la cotización se dispare; siendo así, tendrían que hacer grandes ajustes en muy poco tiempo, lo cual descontrolaría por completo la economía familiar y se generaría una incertidumbre mayor, un resultado catastrófico para los negocios.

Muchos aumentos han sido injustificados. Por donde se vea, no hay fundamentos para que los grandes negocios de cadena mantengan precios tan altos cuando le compran al productor mexicano a precios de broma, ahí el dólar no influye, el precio que vemos en tienda tiene por lo general más de 500% de ganancia.

Por otro lado, la sequía por este calor sin precedentes está causando estragos en el campo mexicano, los animales están muy flacos y muriendo poco a poco, los abrevaderos secos y los mantos acuíferos no se están recuperando. Esto genera una gran presión sobre los precios y el futuro de las empresas. Si no hay agua, terminarán buscando lugares en donde sí haya y esta migración de capitales traería consigo un gran desempleo.

¿Qué nos espera para los próximos años? ¿Mejorará esta situación? ¿Bajarán los precios algún día? Un panorama complicado en el que tenemos que contemplar que el cambio climático está afectando la producción en todo el mundo; los combustibles no bajan de precio y puede que no sea la cotización del dólar como nos dicen, pero los productores tienen que invertir más ante las pérdidas por la sequía, eso eleva sus costos y cuesta más dólares, a lo que tenemos que agregar que son productos de importación o que tienen que traer de muy lejos (de un extremo al otro del país). Lo más probable es que todo siga subiendo de precio.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2