×
Verónica Martínez García
Verónica Martínez García
ver +

" Comentar Imprimir
08 Agosto 2016 04:06:03
Tolerancia
Decimos que el hombre contemporáneo ha avanzado mucho respecto a la ética, y sí, hemos dado grandes pasos en el camino que algún día nos llevará a la equidad social. Sin embargo, y es muy triste reconocerlo, seguimos siendo unos embriones en cuanto a la tolerancia.

No hace mucho tiempo, la falta de tolerancia generó en la Alemania Nazi un irracional antisemitismo (hostilidad hacia los judíos) que cobró la vida de más de 11 millones de personas.

El 11 de Septiembre del 2001, ocurrió el derrumbe de Las Torres Gemelas, causando la muerte a más de 3 mil personas y dejando más de seis mil heridos. La razón –a pesar de todas las especulaciones que rodean dichos sucesos– me parece que va más allá de cuestiones políticas: hay grandes coincidencias de que el problema nace en la falta de tolerancia religiosa.

La tolerancia hacia otras culturas es para nosotros los latinos un tema de suma importancia. Desde Sudamérica a Norteamérica, pasando por nuestro país, miles de migrantes emprenden un viaje duro y peligroso rumbo al “sueño americano”, sólo para encontrarse con la discriminación, racismo, humillación, hambre y violación a sus derechos humanos.

Otro tema en el que encontramos el rasgo de intolerancia es el género. En pleno siglo 21, en muchas partes del mundo se sostiene la superioridad masculina en la mente tanto hombres como mujeres. Incluso, como parte de su estilo de vida, la sumisión femenina es decreto.

Existen cientos de maneras en cómo la intolerancia se manifiesta en nuestra sociedad y es una lástima que a cada segundo dé pie para una nueva historia.

Otro ejemplo más de intolerancia es la política. Con mucha frecuencia vemos en los medios de comunicación a políticos que en busca de simpatizantes transmiten y promueven odio infundado y mal direccionado hacia nuestros gobernantes.

La intolerancia no lleva a nada más que al fracaso, la ignorancia y el odio. ¿Por qué habríamos de alentarla en alguna de sus formas? Ya basta de esta falta de interés por el bienestar de quienes nos rodean; ya basta de estas ideas de superioridad hacia otros que sólo prueban lo contrario. Ya basta de creer que alguien pueda decidir qué está bien y mal para todos.

La diversidad cultural, de pensamiento, religiosa, política y en general lo que nos hace diferentes unos de los otros, forma parte de la belleza que nos conforma como seres humanos. Es momento de hacer las paces y reflexionar. Si no fuimos hechos en papel con plantillas, ¿por qué tenemos que ser iguales?
Imprimir
COMENTARIOS



top-add