×
Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
ver +
Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

" Comentar Imprimir
26 Enero 2018 04:00:00
Toque trumpiano
DAVOS, Suiza.- John Kerry, el exsecretario de Estado de la Unión Americana, estuvo presente en el almuerzo anual de Lally Weymouth en el hotel Seehof de Davos, pero declinó hablar. Lally siempre pide a algunos de los participantes que aporten reflexiones. Varios funcionarios del nuevo Gobierno de Donald Trump hablaron, al igual que el ministro de Finanzas de Brasil, el presidente de Ruanda o el presidente del Banco Mundial. Ni Kerry ni nadie más tomó la palabra en representación de los demócratas. Supongo que es un momento para guardar silencio.

Lally, la editora asociada senior del Washington Post, hija de la legendaria Katherine Graham, quien fue propietaria del periódico y cuya valentía celebra la reciente película The Post, tiene siempre una convocatoria excepcional. En su almuerzo anual en Davos la periodista reúne unas 300 personas destacadas de todo el mundo. “Miren a su alrededor. Si aquí están, pertenecen a la élite global”, bromeó el financiero y filántropo David Rubenstein al tomar la palabra. “Este es el evento de Davos”.

El almuerzo tuvo este año un marcado toque trumpiano. Esto no ocurrió en 2017, cuando el cambio de Gobierno en Washington se realizó al mismo tiempo que el Foro sin que Trump mandara siquiera a un representante oficial, pero hoy las cosas son distintas.

Ayer, Lally contó en su almuerzo con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin; el secretario de comercio, Wilbur Ross; el representante comercial, Robert Lighthizer; y muchos otros funcionarios. También asistió Jared Kushner, el influyente yerno de Trump. El Presidente estadunidense está claramente haciendo un intenso esfuerzo por dejar huella en Davos. Ayer en la tarde tenía programada una reunión con un grupo de los empresarios más importantes del Foro (no fui requerido). Tuvo además reuniones bilaterales con Benjamin Netanyahu, de Israel, y con Theresa May, del Reino Unido. Los miembros de su Gabinete presentes en Davos, entre quienes se encuentra Kirstjen Nielsen, la secretaria de Seguridad Interior, han tenido una intensa agenda de presentaciones para promover la filosofía del actual Gobierno.

Trump hablará este viernes en una sesión plenaria del Foro a las 14:00 horas (7 de la mañana de México). El meollo del mensaje, adelantado ya por Gary Cohn, presidente del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, y otros funcionarios será America First Doesn’t Mean America Alone (Estados Unidos Primero no Significa Estados Unidos Solo).

Los funcionarios en Davos han señalado que esperan que sí haya un acuerdo sobre el TLCAN, pero que incluya medidas para disminuir el déficit comercial con México. Admiten que no se va a construir un muro físico “de mar a brillante mar” en la frontera, pero sí nuevos muros en algunos lugares y un mayor equipo de vigilancia electrónica en otros. La reforma fiscal, que ha vuelto más atractivo a Estados Unidos para inversionistas nacionales y extranjeros, será uno de los triunfos que Trump presente en su discurso.

El público de Davos difícilmente recibirá al Presidente con entusiasmo. Para la élite global es muy difícil aceptar a un populista. Pero Trump llega al Foro con una tasa de crecimiento en Estados Unidos superior al 3%, un desempleo de apenas 4.1% y los mercados bursátiles en sus mejores niveles de la historia. Si bien el Presidente heredó en buena medida esta bonanza, tratará de presentarla como su logro después de un año en la Casa Blanca. aunque esto no le consiga en Davos un aplauso atronador.

MACRI

El presidente Mauricio Macri, de Argentina, no cayó en la tentación de ofrecer un prolongado y aburrido informe de Gobierno en Davos. De manera sucinta, señaló que Argentina ha dejado atrás su experimento populista y hoy está lista para recibir a inversionistas de todo el mundo. El público lo recibió bien.
Imprimir
COMENTARIOS



0 1 2 3 4 5 6