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Sonia Villarreal
Sonia Villarreal
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Licenciada en Ciencias de la Información y Comunicación. Regidora en el Ayuntamiento de Piedras Negras. Secretaria General del Comité Municipal del PRI. Secretaria Técnica del Ayuntamiento. Directora General de Desarrollo Social en el Municipio. Directora del Registro Público de la Propiedad y del Comercio. Secretaria de la Secretaría de las Mujeres en el Gobierno del Estado de Coahuila de Zaragoza. Actualmente Diputada Local por el XVI Distrito Electoral, y Presidenta del Comité Municipal del PRI.

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05 Agosto 2017 04:00:00
Tristeza oculta. Parte III
Pasaron unos segundos antes de que reaccionara…¿qué estoy haciendo? ¡me tengo que ir! sintió que él se movía y el miedo la paralizó, su mente era clara y pensaba rápidamente, pero el cuerpo apenas respondía.

Regresó al cuarto de la niña, la envolvió en una cobija, tomó las llaves del auto y silenciosamente, apretando fuertemente a la niña contra su pecho, salió de ahí.

No miró atrás, arrancó el auto y sabía que el lugar más seguro para ella y su hija era la casa de sus padres, así que no lo dudó y se dirigió a la ciudad vecina donde ellos vivían. ¿Qué les voy a decir? ¿Qué van a pensar de mí? Se van a sentir decepcionados.

•¿A dónde vamos? Preguntó la niña de tres años.

•A casa de tus abuelitos

•¿Mi papá no va?

•No m’ija, tu papá no va.

Tranquilizaba a la pequeña, cuando vio que más adelante se encontraba un retén de policías, en ese momento reaccionó y vio que se encontraba desnuda ¡Nunca reparó en ello! acercó su cuerpo al volante, encogió sus hombros jalándolos hacia el frente y pasó desapercibida.

Llegó a casa de sus padres y sonó el claxon más de una vez, hasta que apareció una de sus hermanas menores claramente sorprendida por su presencia. Antes de que se acercara lo suficiente al carro, le pidió que le llevara una toalla, o una cobija, porque no llevaba nada de ropa.

Sin preguntar nada y con el rostro en blanco como un papel, la hermana entró corriendo a la casa y regresó con una sábana, la ayudó a bajar y cargó a la niña llorando sin poder entender nada.

Entraron a la casa… los padres y la otra hermana no podían creer lo que veían. ¿Qué te pasó? ¿Tuviste un accidente? Ella no pudo más y se desmoronó en llanto a los pies de su madre que se encontraba en la silla de ruedas, todos lloraban, su padre la abrazaba temblando, sus hermanas y la pequeña se abrazaban entre ellas.

El papá pidió una ambulancia y la llevaron a un hospital. Diagnóstico: Desprendimiento de retina, desviación de tabique, 5 costillas rotas del lado izquierdo, 3 del lado derecho, fractura de fémur de la pierna izquierda y golpes múltiples.

Una vez reincorporada, realizó la declaración correspondiente y llamó a su jefe. Ella trabajaba en una de las más prominentes empresas de esa ciudad y le explicó la situación que por la que pasaba para justificar su ausencia temporal.

Con mucha pena y sin querer herirla, el jefe le explicó que ya lo sabía, porque la noche en que sucedió todo, desde su número de celular, le llegó una foto de ella desnuda, atada con unas corbatas y completamente golpeada. El agresor mandó su foto a todos sus contactos con la frase: “Esto les pasa a las viejas rebeldes”.

Nada justifica la violencia y no podemos permitir que historias como esta se sigan repitiendo. Eduquemos a las nuevas generaciones con perspectiva de género, respeto a la igualdad y al prójimo, alertemos a las jovencitas sobre la violencia en el noviazgo, hay señales claras de alerta que todas deben conocer, construyamos juntos, una sociedad sin violencia…Y tú ¿Qué opinas?
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