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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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14 Mayo 2015 03:00:16
Un bronco que desafía al sistema
Detrás del fenómeno que ocurre en Nuevo León con la candidatura independiente de Jaime Rodríguez “El Bronco”, lo que ésta en marcha es un interesante experimento social, económico y político que, por primera vez, está poniendo en jaque al sistema de partidos y desafía las formas tradicionales de acceso al poder en México.

La fórmula no es nueva en México, pero sí tiene ingredientes inéditos que pueden derrumbar uno de los grandes mitos y tabúes de nuestra imperfecta democracia: una figura popular y carismática como la de Jaime Rodríguez, un ex funcionario priista con trayectoria local, soportada por el poder económico de poderosos empresarios que, en su disgusto y molestia con el sistema, rompen con la clase política, sin distingos de partido, e intentan llevar al poder a un hombre sin compromisos que les sean más eficiente en la labor de gobernar y administrar el estado en donde están sus intereses.

Y decimos que no es nueva, porque la fórmula con la que Jaime Rodríguez ha llegado a la cúspide de la elección por la Gubernatura de Nuevo León se parece mucho a la que llevó a Vicente Fox, un gerente de empresas trasnacionales, a convertirse primero en gobernador de Guanajuato y luego en el primer Presidente de la República que sacó al PRI de Los Pinos, tras 71 años del partido de Estado. La diferencia es que en aquel momento los empresarios que apuntalaron el proyecto de Fox –otro ranchero dicharachero y carismático, peleador contra el sistema como “El Bronco”– utilizaron al PAN porque en 1995 no había candidaturas independientes y estaban prohibidas por la ley. Por eso los capitanes de empresa que diseñaron, impulsaron y financiaron el “Proyecto Fox” se montaron en “Los Bárbaros del Norte”, la corriente empresarial que, 10 años atrás, tomó el panismo, con Manuel J. Clouthier a la cabeza.

Ahora también, detrás de Jaime Rodríguez, de su creciente popularidad y de un probable triunfo histórico en Nuevo León, hay un “proyecto Bronco”, diseñado, financiado e impulsado, hasta ahora de manera oculta, por algunos de los capitanes de empresa más fuertes e importantes del poderoso Grupo Monterrey. La molestia y el distanciamiento con el gobierno de Enrique Peña Nieto y el PRI, llevaron a estos empresarios regiomontanos a buscar una opción política distinta y al fracasar su candidato Fernando Elizondo en el PAN, optaron por inventar una figura independiente, con un efectivo aparato publicitario y propagandístico que, combinado con el carisma natural del “Bronco”, dio pie al fenómeno que hoy tiene contra las cuerdas al bipartidismo en Nuevo León.

El incremento de ataques a Jaime Rodríguez, tanto del gobierno priista de Rodrigo Medina, que ve con desesperación cómo su candidata Yvone Alvárez fue rebasada y desplazada al segundo lugar; como también del PAN, cuyo candidato Felipe Cantú, aunque creció no pudo evitar que buena parte del voto clasemediero panista fuera seducido por el carisma del “Bronco”, son el más claro indicador de que, por primera vez en la historia de las elecciones en México, un candidato independiente amenaza en serio la supremacía del sistema de partidos.

De seguir la tendencia de las encuestas en Nuevo León a este “Bronco” no lo van a domar. Será cosa de ver si el sistema no echa mano de otros recursos para evitar una derrota histórica del partidismo, luego de que las “campañas sucias” resultaron y produjeron el efecto contrario de hacer crecer al candidato independiente. En 24 días veremos en qué termina el experimento independiente en tiernas nuevoleonesas. Si Jaime Rodríguez se impone en los comicios del 7 de junio, se habrá abierto la puerta a un nuevo modelo de participación y representación política en México. Sólo faltaría ver si este popular, dicharachero y carismático candidato –con todo y sus padrinos empresarios– no resulta tan decepcionante y gris como gobernante, como aquel que asustaba a las “tepocatas, las alimañas y las víboras prietas”.
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