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JC Mena Suárez
JC Mena Suárez
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26 Octubre 2017 03:00:00
Un día difícil… sin ilusiones
Generalmente los lunes, cuando esperamos al personal, alguno nos falla y siempre usa los mismos pretextos: no tiene con quién dejar a los hijos; un hermano se enfermó; se siente mal; le dio un dolor de garganta terrible que tuvo que ir al Seguro, o que falleció un pariente lejano.

El problema de las faltas del personal radica en que los negocios tienen una planeación determinada que esperan cumplir en tiempo, pero al no asistir alguien todo se ve trastocado: el resto de los trabajadores tiene que laborar extra, se tiene que traer a un suplente, o en el peor de los casos, se tiene que recortar el trabajo.

En el caso de los restaurantes, cuando no van los vendedores vemos que incluso el gerente se pone a atender personalmente; cuando falta el chef, los cocineros tienen que hacer todo y al tratar de hacerlo, algo falla.

Mucha gente ya perdió la ilusión, le cuesta mucho ir a trabajar en lunes, al ir en camino va pensando en que ya está harta de realizar un trabajo repetitivo día tras día, ya no quiere destacar ni superarse y tal vez esto se debe a que se endeudó mucho, siente que todo lo que gana no lo pueden disfrutar y anda de mal humor y quienes lo resienten son los clientes… ¿Qué está pasando?

No sólo en Saltillo enfrentamos problemas con la poca motivación del personal. La semana pasada tuve una experiencia en un restaurante de cadena en Monterrey:, un excelente lugar con instalaciones muy bien cuidadas: había tres o cuatro mesas y cinco vendedoras, pero el servicio era muy tardado, se les veía platicando y llevando una u otra cosa ocasionalmente. Más tarde ese día, en otro restaurante de cadena, estando también con tres o cuatro clientes, las vendedoras no se preocupaban por atender a los comensales, el servicio era lento y descuidado, la cajera estaba en la cocina platicando y el personal en general no mostraba interés por atender las necesidades de quienes esperaban su platillo. Ya ni siquiera hacen el esfuerzo por ganarse una buena propina de 30 a 50 pesos.

¿Qué les pasó? ¿Se acabó la ilusión? Vemos que muchas personas ya no buscan superarse y trabajan sólo lo mínimo. ¿Será por el sueldo? ¿Problemas personales? ¿No les gusta el trabajo? Leí una nota en la que los trabajadores de los bancos van a ser sustituidos por robots; tendremos que adaptarnos a una nueva situación ante estos cambios.

El lunes hay que empezar con nuevos proyectos de trabajo, con ánimo de aprendizaje y crecimiento, hacer algo para sobresalir y dejar huella en lo que hacemos. Si tenemos un negocio, tenemos que mejorar, realizar cambios para atraer a nuevos clientes, hay que hacer lo que nos gusta para estar motivados.
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