×
Teresa Guajardo Berlanga
Teresa Guajardo Berlanga
ver +

" Comentar Imprimir
08 Marzo 2017 04:00:00
Un gobierno moderno
A mis amigos lectores, les comparto esta idea, misma que he venido exponiendo en columnas anteriores sobre el tema de la anticorrupción en nuestro país, un tema de relevancia, sumamente importante para el crecimiento de nuestra nación, como si habláramos de una patología en la administración pública de nuestros estados de la República, ¿por qué les comento esto?

El ejercicio del poder en México ha sido fuertemente etiquetado por malos manejos administrativos, abusos de autoridad, enriquecimientos ilícitos del funcionario o el tan mencionado desvío del recurso público. Hoy, como lo comenté el año pasado en una de mis columnas, es de reconocer que el Senado de la República en iniciativa de nuestro actual Presidente, aprobó una Ley Federal Anticorrupción, misma que busca consolidarse en todas las entidades federativas mediante reformas y adecuaciones a sus leyes locales.

No sólo vuelvo con la temática, sino que expongo lo importante que es para la sociedad civil en general. Esta ley vino a contemplar un Sistema Nacional Anticorrupción que emplea una nueva forma de hacer gobierno con nosotros, mediante nuestra intervención y supervisión, contemplando dentro de su coordinación un comité de participación ciudadana que vincula a organizaciones de la sociedad civil o grupos de ciudadanía activa con instituciones de nuestro gobierno; cumpliendo cien por ciento expectativas con el propósito y la finalidad metodológica en donde el gobernado puede presentar iniciativas para el control del manejo del recurso público, la ejecución de las responsabilidades del servidor público y recomendar todos los actos que recaigan en hechos de corrupción.

Es relevante que para mejorar tenemos que hacerlo permisible a nivel local y lograr en todos los estados este gran avance en materia anticorrupción, de manera inmediata, para que mediante trabajo de nuestros congresos locales exista la homologación de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción con las leyes estatales vigentes, misma que hará efecto y otorgará mayores facultades a las auditorías superiores y consolidará fiscalías locales anticorrupción, así como la creación de tribunales de justicia administrativa, con el objetivo de que los actos o responsabilidades del servidor público que estén fuertemente vinculados con algún tipo de delito de corrupción no prescriban y estos sean investigados en los tiempos y formas que permite la ley, logrando la ejecución de las sanciones, penas o reposiciones del daño de manera contigua, terminando con esos actos que quedan siempre impunes ante los ojos de la sociedad; además, es de resaltar que con ello se fortalece la prevención del delito en esta materia, es decir, esto genera que nuestros funcionarios, representantes o servidores públicos no recaigan en este tipo de actividades que se incurren por el ejercicio de la autoridad, los conflictos de intereses o por la misma ciudadanía, siendo inadmisible cualquier decisión equívoca de un mal actuar gubernamental.

En julio pasado se aprobó la Ley General Anticorrupción, con lo cual los estados tienen, desde entonces, un año para adecuar sus leyes, en donde el nuestro no es la excepción y se trabaja firmemente en adecuación a este mecanismo de coordinación que da lugar a la participación ciudadana y su intervención en las políticas públicas de combate a la corrupción, invito a todos que seamos partícipes de un gobierno moderno y formemos parte de las buenas practicas que anhelamos para nuestra sociedad.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2