×
Verónica Marroquín
Verónica Marroquín
ver +

" Comentar Imprimir
27 Enero 2019 04:10:00
Una cualidad sin igual
Querido amigo: esperando siempre que todo vaya viento en popa, lleno de abundante salud te saludo.

Hay momentos en que la vida te pone en situaciones que rebasan por mucho tu límite de paciencia, de tolerancia, sin duda, estas son grandes virtudes pero también las más difíciles, ya que no es nada sencillo tenerlas.

Soy admiradora ya saben de quienes, sí, es correcto de mis padres, y mi abuelita materna, de verdad me impresiona esa virtud en ellos. La paciencia.

En mi vida , esa virtud se ha ido acrecentando sin duda, ya que las circunstancias me han hecho que la vaya desarrollando, y en ocasiones ¡de qué manera! Sin embargo, eso te va haciendo sabio, y al mismo tiempo de la mano la prudencia, que buena falta hace hoy en día, y no me dejarán mentir. Mis hijas dirían que no (ja, ja, ja), eso es otro tema, ahí me toca ser mamá, dirían por ahí eso es otro cantar, pero sí, con la madurez y el tiempo, uno va teniendo más prudencia y paciencia, aunque obviamente, como todo, no es algo general y que le pase a todos. Los adolescentes, la mayoría, carecen de esta virtud de la paciencia y tolerancia hacia los padres.

Cuando se está enferma , y en un tratamiento tan fuerte como es la quimioterapia, no hay más que ser pacientes y elevar los ojos al Todopoderoso para que te ayude a desarrollar esa virtud al cien por ciento. ¡Se vale soñar! Sin embargo, sin esta virtud difícilmente uno puede concluir dicho tratamiento, entre otras muchas situaciones de la vida, por supuesto.

Sin embargo, también he pod ido vivir las delicias y lo dulce que pueden ser los resultados al final. Enfoquémonos en lo positivo, que cuando no se ha nacido con ella, se puede desarrollar, queriendo por supuesto y con la práctica, comprobado.

Una de las formas de desarrollar la paciencia es la programación neurolingüística, que ayudará a la reprogramación incluso que tenemos ya desde nuestra infancia, para ayudarnos a ese cambio estructural a nivel cerebral. Así que amigo lector, si usted es de las personas impacientes e intolerantes, le recuerdo que acudiendo a terapia puede resultar una verdadera delicia este proceso de cambio en su vida. Se puede reaprender.

Debo hacer énfasis en que usted amigo lector, si quiere ese cambio en su vida, desarrollar esa virtud tan apreciada y necesaria en la vida, ser paciente, aunque el proceso pueda ser algo amargo, al final las delicias de sus frutos serán muy dulces.

La es pera desespera, sin duda , pero mire, por ejemplo, cuando uno va manejando y el trafico está a todo lo que da, tenemos opciones, poner música relajante mientras va fluyendo el tráfico, poner algún audio de algún tema de su interés, ¿por qué no, rezar?, en fin, son algunas opciones que a mí me resultan cuando me han tocado esas filas interminables en la carretera Saltillo - Monterrey y viceversa, y mire que desafortunadamente son muy seguidas, lamentable. Así que esto de la paciencia es también de voluntad, mucha voluntad sí, así es, estoy de acuerdo, parece que los escucho, fácil no lo es, obviamente por eso es una virtud que no todos tenemos. Los invito a que cada día desarrollemos esa voluntad de encaminarnos a esa virtud de la paciencia amigos, esto nos evita muchos des fortunios en la vida. Y recuerden siempre: “LA PACIENCIA PUEDE SER AMARGA, PERO SUS FRUTOS SON MUY DULCES”.

Les dejo un abrazo fraterno , hasta la próxima, su amiga Verónica, Diosito por delante.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2