×
Carlos Moreira
Carlos Moreira
ver +

" Comentar Imprimir
12 Septiembre 2015 04:05:48
Una izquierda sin ideales
La gran preocupación que se observa en los hombres y mujeres ligados a la izquierda en nuestro país no debiera ser la cantidad de votos registrados en los últimos comicios, sino la falta de congruencia con ideales próximos al desarrollo de los grupos sociales menos favorecidos.

Más allá de una notable división de los principales actores de las fuerzas políticas de la izquierda, resalta la falta de principios. Sobresale la búsqueda del poder para encumbrar a personas y no para hacer más igualitaria a nuestra sociedad.

Para nuestros partidos de izquierda y para los dueños de sus siglas, el socialismo y el comunismo están muertos. Al menos no tienen cabida en nuestra sociedad. No son tema para hacer campaña y ofrecer propuestas. Hoy nadie se atreve a colocar a su instituto político el nombre de socialista, menos aún comunista, ni siquiera socialdemócrata.

En los países de primer mundo la gente de izquierda no se sonroja, ni se molesta cuando le llaman socialista; más aún, en esas mismas naciones los partidos identificados con la socialdemocracia no sólo han logrado tener el poder, sino que consiguieron colocar como políticas de Estado una serie de temas ligados al bienestar social y la igualdad de las personas. En nuestro país, en cambio, se carece de una izquierda seria, con propuestas y principios.

Cuando se habló de abrir el mercado petrolero a los empresarios, la izquierda tímidamente protestó, sus voces apenas se escucharon; su principal exponente, Manuel López Obrador, curiosa y convenientemente se enfermó (pasó el tema y de nuevo, curiosa y convenientemente, recuperó su salud).

Cuando se habla de la posibilidad de un sistema universal de seguridad social, similar al europeo, la izquierda genera desconfianza en la población, opta por el rumor y se coloca en la cómoda actitud de descalificar las propuestas en aras de ganar la simpatía de los que no quieren cambios (porque no les convienen o porque no los entienden).

En el resto de los asuntos, los líderes de la izquierda se observan frecuentemente como firmes aliados de quienes detentan el poder económico. Y de eso nadie escapa. Al menos ninguno de los partidos políticos. Igual Movimiento Ciudadano tiene candidatos ligados a la derecha de Nuevo León, que el PRD sueña con una alianza con el PAN y establece pactos con el Revolucionario Institucional o Morena y su líder-dueño López Obrador mantiene su cercanía con Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo.

Un partido de izquierda congruente y respetable estaría reclamando más empleo y salarios justos para todos los mexicanos.

Un partido de izquierda pensaría en recursos para el Estado con el fin de utilizarlos en seguridad social para las clases más desfavorecidas. Convertiría la salud en un derecho universal para los mexicanos.

Un partido de izquierda en México pugnaría por relaciones afectuosas con los vecinos del sur y sería solidario con las necesidades y los reclamos sociales de Centro y Sudamérica. En estos momentos la izquierda mexicana debería estar generando conciencia de la tragedia que ocurre con los exiliados sirios. Así era la izquierda antes: más solidaria, menos mezquina.

Un partido de izquierda estaría formando nuevos liderazgos, la sangre y las ideas que lucharán en el siglo 21. Pero en nuestra izquierda, los grandes personajes siguen siendo los relacionados con el movimiento del 68 o con el PRI, ahí están sus raíces. Nada nuevo.

En un país con millones de pobres, con ineficientes sistemas de seguridad social, con recurrentes ataques a la libertad de expresión, con una derecha que lesiona todos los días la imagen y los derechos de los trabajadores. En un país como México falta una izquierda combativa, responsable, congruente, inteligente.

2016. El año de la verdad

El PRD sabe que el 2016 es crucial para sobrevivir en la arena política nacional. Los cambios en la dirigencia obedecen a la necesidad de enamorar al electorado, por eso deben ser transformaciones reales, profundas… Se requieren cambios que no sólo incluyan nombres, sino además ideas y compromisos.

Si en los comicios del próximo año Morena supera con cierta claridad en votos al PRD, entonces podemos pensar que en el 2018 el partido del sol azteca andará luchando no por la Presidencia, sino por conservar el registro.

@cmoreira38_5 / .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
Imprimir
COMENTARIOS



  • 0
5 6 7 8 9 0 1 2