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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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27 Marzo 2018 04:07:00
Verdad de Ayotzinapa
“Todo en el mundo es verdad,
si lo inventas con suficiente fuerza”. John Le Carré, El sastre de Panamá

Ayer se llevó a cabo una más de las manifestaciones que mensualmente, cada día 26, lleva a cabo un grupo de padres y militantes del movimiento de Ayotzinapa. Una vez más, se exigió que la PGR no dé carpetazo al caso, pero también que descarte las declaraciones de los presuntos responsables que afirman haber sufrido tortura.

La privación ilegal de la libertad y presunto homicidio de los 43 normalistas de Ayotzinapa es un crimen terrible; pero los líderes del movimiento, que no son necesariamente los padres de los normalistas, han estado más interesados en utilizar la tragedia para propósitos políticos que en establecer la verdad sobre lo sucedido la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014. Para ellos lo importante es comprobar que el crimen fue una desaparición forzada ordenada por el Estado, lo cual permitiría juzgar por crímenes de lesa humanidad a los responsables, incluyendo quizá al presidente Enrique Peña Nieto. El problema es que la información disponible no avala esta versión de los hechos.

La investigación oficial sugiere que los estudiantes, que habían robado autobuses en Chilpancingo e Iguala, fueron detenidos con violencia por policías de Iguala y remitidos a Cholula. Ahí, policías locales los entregaron a integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos, quienes los mataron, los quemaron en el basurero municipal y tiraron los restos a un río. La versión es inaceptable para el movimiento de Ayotzinapa porque no es una desaparición forzada ordenada por el Estado.

Los líderes, apoyados por un llamado Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), cuestionaron la posibilidad de un incendio en el basurero de Cocula. Uno de sus miembros, José Torero, peruano, afirmó que era imposible la quema de los 43 cuerpos. Un nuevo estudio con tres expertos propuestos por la PGR y tres por el GIEI, incluyendo nuevamente a Torero, determinó que el fuego sí pudo haber quemado a cuando menos 17 cuerpos, de los cuales se encontraron restos, y quizá a los 43. Torero fue el único en desacuerdo con la conclusión.

La oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas presentó el 15 de marzo un informe titulado Doble Injusticia, que dice que encontró “fuertes elementos de convicción sobre la comisión de tortura, detenciones arbitrarias y otras violaciones de derechos humanos” en 34 de los 129 detenidos. Los líderes del movimiento han pedido que se anulen las declaraciones de estos 34, lo cual podría dejar en libertad a presuntos asesinos de los normalistas. La PGR ha respondido que, si acaso hubo torturas, estas fueron excepcionales y que las acusaciones aún están siendo investigadas. De los 50 casos analizados, dice un funcionario mexicano, sólo se han encontrado dos aparentes casos de tortura física, pero los involucrados se han negado a someterse a los exámenes psicológicos. Los acusados se quejan de tortura porque este es un camino fácil para lograr su liberación.

La versión oficial de lo sucedido, sin embargo, se basa más que en declaraciones de los detenidos. Hay pruebas periciales, registros telefónicos y un cúmulo de información técnica. Por eso los jueces han iniciado proceso en 129 casos y han emitido, 20 condenas. Sólo hay seis órdenes de aprehensión por cumplimentar.

Uno debería suponer que los padres de los normalistas estarían más interesados en determinar qué sucedió con sus hijos que en apoyar un movimiento político. Muchos, efectivamente, se han distanciado de la causa. Para los líderes, sin embargo, la única verdad aceptable es: “Fue el Estado”.

CUENTA FAKE

Cuidado. La cuenta real de Twitter de Andrés Manuel es @lopezobrador_. Una cuenta falsa, @lopezobrador, sin el guion bajo final, es una parodia, parte de la guerra sucia.
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