×
Francisco Garfias
Francisco Garfias
ver +

" Comentar Imprimir
10 Abril 2014 03:00:05
‘Vino a echarle la culpa a Marcelo…’
“No seas malito, ya contesté mucho…”, evadió Joel Ortega, director del Sistema de Transporte Colectivo, y se siguió de largo hacia la salida del Palacio Legislativo de San Lázaro.

En la boca nos quedamos con la pregunta que le hizo la diputada del PRD, Yesenia Velasco, vinculada con Ebrard, al final de su comparecencia ante la Comisión del DF, a la que fue invitado para explicar las fallas de la Línea 12 del Metro:

¿Está dispuesto a separarse del cargo para facilitar la investigación sobre las fallas de la Línea 12 del Metro?

No hubo respuesta. La legisladora del PRD se fue por la libre. Sin micrófono. A título individual. No pertenece a la Comisión del DF. Supimos que el coordinador Silvano Aureoles le llamó incluso la atención. El michoacano tuvo que salir a aclarar que esa no era la posición de la bancada del amarillo en San Lázaro.

Joel Ortega no dejó satisfecho a nadie. “Vino a echarle la culpa a Marcelo”, sintetizó el diputado del PAN, Fernando Rodríguez Doval, secretario de la Comisión del DF.

El panista sostiene que Joel no despejó ninguna de las muchas incógnitas: ni el destino de los famosos 489 millones de pesos que reclama la Contraloría ni sobre el tema de la falta de mantenimiento que acusa el consorcio constructor. Menos sobre los motivos que lo llevaron a aceptar la entrega definitiva de la Línea 12 —a mediados del año pasado—, a sabiendas de que la obra estaba mal ejecutada.

“Ni siquiera pudo darnos ni una fecha segura sobre la reanudación del servicio”, recalcó el panista.

Ortega, eso sí, habló de un plazo aproximado de seis meses para que la Línea 12 nuevamente dé servicio.

La realidad es que Joel no sólo se le fue encima a Marcelo. El hombre repartió culpas. Todos, menos yo.

En el tema de la lana volteó hacia la Secretaría de Finanzas de la administración anterior. En otras palabras: puso el índice sobre el ahora senador Mario Delgado.

Al consorcio constructor ICA-Carso-Alstom no le fue mejor con el funcionario. Va el botón de muestra:

“A pesar de acciones realizadas y de las facilidades otorgadas por el STC para que ICA, Carso y Alstom cumplieran con sus obligaciones, éstas no ejecutaron los programas de corrección, al mismo tiempo que se presentaban los problemas a lo largo de la línea”.

Y más: “El mantenimiento otorgado por parte del consorcio no ha sido suficiente para cumplir con las correcciones y hasta la fecha los trabajos de rectificación, alineación y renivelación del sistema de vías, no están terminados”.

Silvano Aureoles sí llevo a Jesús Reyna a la Cámara de Diputados. Lo hizo en forma institucional. Fue el 10 de septiembre de 2013, y no la semana pasada, como sostienen versiones difundidas en la prensa. Era entonces gobernador interino de Michoacán.

El coordinador de los diputados del PRD asevera que ni se arrimó ni se arropó en el priista caído en desgracia. Es más, nunca hizo química con él. “Fue el que me jodió cuando yo era secretario de Agricultura de Lázaro Cárdenas”, nos dice el hombre.

En el amarrillo tienen sus sospechas de dónde viene el periodicazo. Dicen que se escribió con tinta azul y aroma electoral. El año que entra hay cambio de gobernador en Michoacán. Luisa María Calderón es potencial candidata del PAN.

La hermana del ex presidente también trae sus broncas. No ha desmentido las afirmaciones de La Tuta en el sentido de que lo buscó para pactar con él.

Al que todos han volteado a ver desde el arresto de Reyna es al gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo. La caída de su secretario de Gobierno, ése por el que metía las manos al fuego, lo coloca automáticamente bajo sospecha. Peor: al hijo del gobernador lo relacionan también con el crimen organizado.

¿Reyna actuaba solo? ¿Nada sabía su jefe de las reuniones con La Tuta y otros narcos? ¿Van a investigar al gobernador? Son las preguntas con las que Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los diputados del PRI, fue literalmente acribillado ayer.

El sonorense respondió: “En una investigación no hay posibilidad de que ninguno pueda librarse de ser observado. Lo que sí afectaría es que, en prejuicios como estos, se lastimará a un gobernador —Fausto Vallejo— que hasta hoy lo único que ha dado son muestras de eficacia y de amor a México”.

Los que saben dicen que después del transplante de hígado al que fue sometido Vallejo le pidieron que no regresara a la gubernatura. “No estás en condiciones”, le dijeron. Pero él se aferró y hoy está en lo que se llama “el ojo del huracán”.
Imprimir
COMENTARIOS



5 6 7 8 9 0 1 2